martes, 31 de julio de 2018

"Los Misterios de Mitra. Símbolos y Ritos de su Cosmogonía". Canal de Video-Arte Documental: "La Memoria de Calíope"




Este es el panel que hemos completado con la serie de vídeos sobre Mitra y sus misterios que podéis ver en nuestro Canal al que os invito a suscribiros, los cuales son un desarrollo del Acapite sobre Mitra en el Programa Agartha.

Decir, además, que este trabajo de Video-Arte documental parte de una idea de Federico González, Francisco Ariza y yo misma, el cual ha contado con el apoyo de muchos amigos que colaboran en el proyecto, tanto desde España como desde América, y que pese a los palos en las ruedas que nos han puesto determinados personajes de corte inquisitorial, sigue aumentando en número de apoyos. 


jueves, 26 de julio de 2018

"EL Mito y el Símbolo de Santiago Apóstol". Francisco Ariza



Quisiéramos añadir las siguientes reflexiones acerca del Apóstol Santiago en tanto que mito fundador de la España medieval, forjada durante la Reconquista. Como otros grandes episodios de la Historia (Grecia contra Persia, Roma contra Cartago, etc.), la Reconquista se inscribe dentro de la lucha por la hegemonía de dos civilizaciones, en este caso la cristiana y la musulmana, pero que tuvo además otras connotaciones debido al largo período de permanencia en la península de la civilización islámica.

Existió evidentemente la España musulmana, con sus características propias, y que durante varios siglos fue hegemónica cultural y militarmente con respecto a la España cristiana, al menos hasta comienzos del siglo XIII con la famosa batalla de las Navas de Tolosa (Jaén), ganada por los ejércitos venidos de los distintos reinos cristianos de la península al mando de Alfonso VIII, y que supuso un punto de inflexión en el desarrollo de la Reconquista. A pesar de todo, hubo periodos de relativa estabilidad, e incluso de fructífera y mutua influencia cultural (los mozárabes cristianos son un ejemplo entre muchos otros), y relaciones de todo tipo entre las distintas poblaciones (incluida la judía), y por supuesto entre los reyes cristianos y musulmanes. En los casi ocho siglos que duró la presencia de la civilización árabe en España ocurrió de todo, pero siempre existió una cuestión pendiente en la España cristiana: la recuperación del solar arrebatado.

La Reconquista llevada a cabo por la España cristiana surgió de un impulso nacido de necesidades anímicas y espirituales que tenían en el Apóstol Santiago (y en San Millán) el origen de su fe y de su esperanza en la victoria final sobre el Islam. Frente al poder militar y la fortaleza mostrada por este último, los habitantes de la España cristiana reaccionaron acudiendo a la leyenda de uno de los apóstoles de Cristo, Santiago el Mayor, “hijo del trueno” como lo es también Juan Evangelista, y ambos “hermanos” del Señor, pero no de la carne sino del Espíritu.


Américo Castro en La Realidad Histórica de España señala que la figura de Santiago montado en su caballo blanco es la síntesis de los dos Santiago que aparecen en los Evangelios, el Mayor y el Menor; ambos evocan también las figuras de los Dioscuros (Cástor y Pólux), que igualmente aparecen montados a caballo, y “descienden” del cielo al igual que Santiago en su caballo blanco en el momento de la legendaria batalla de Clavijo (año 884), lo que supuso una victoria significativa sobre el ejército musulmán, dando lugar al mito de Santiago Matamoros, un mito vertebrador de la España cristiana, que a partir de entonces ve posible la reconquista. Precisamente los Dioscuros son las divinidades tutelares de la caballería, y en cierto modo también lo es Santiago Apóstol con respecto a la caballería cristiana de España, como lo certifica que surgiera una Orden militar con su nombre: la Orden de Santiago.

Los Dioscuros son hijos de Júpiter, y en esto también habría una semejanza con Santiago el Mayor, que con Juan Evangelista es el “hijo del trueno” (ligado al rayo o relámpago, “armas” de Júpiter), como hemos señalado anteriormente. También hicimos mención a San Millán, otro santo guerrero, considerado durante mucho tiempo el patrón de Castilla, y que contribuyó junto a Santiago en el proceso de afirmación de la identidad cristiana de España (inseparable de su constitución como nación) frente al poder musulmán. Pues bien, existió un paralelismo entre ambos patrones y los Dioscuros, como evoca este poema de Gonzalo de Berceo en su Vida de San Millán, escrito en el siglo XIII:
“vieron dues personas fermosas y lucientes / mucho eran más blancas que las nieves recientes / Viníen en dos cavallos plus blancos que cristal …/ avíen caras angélicas, celestial figura, descendíen por el aer [aire] a una grant pressura, catando a los moros con torva catadura, espada sobre mano, un signo de pavura [pavor]”.

En este poema, y en muchas leyendas en torno a Santiago, hay que hacer una transposición simbólica a otro orden de realidad no sólo circunscrito a la guerra externa, sino a la que se libra contra los “enemigos internos”, que es la más importante desde nuestro punto de vista. En este sentido es imprescindible la “ayuda” de las entidades espirituales, es decir el despertar de la conciencia a los estados superiores del ser, que en este contexto están representados o simbolizados por los Dioscuros, San Millán y Santiago Apóstol. También por San Jorge y San Miguel. Todos ellos patrones terrestres y celestes de la caballería hermético-cristiana.

Recordemos, en fin, que el “trueno”, anunciado por el rayo, es la propia Palabra que ilumina el intelecto humano, lo fecunda y lo vivifica. Acerca de San Millán quisiéramos añadir que la relación que mantiene con Santiago Apóstol se extiende también a esa función taumatúrgica característica del patrón de España, y que igualmente está presente en San Juan Evangelista. Además, la espada flamígera que blande San Millán tanto en la batalla de Simancas como en la de Hacinas, alude también al “fuego del Espíritu” y por supuesto al “rayo”, es decir al símbolo que expresa la emanación de una influencia espiritual, que es al mismo tiempo una “protección” del espacio sagrado (espacio sacralizado que era también la tierra de España para aquellos guerreros cristianos), lo cual evoca desde luego al querubín guardián que con su espada flamígera protege la entrada al Paraíso.

Santiago predicó en España, y tras su muerte sacrificial en Palestina fue trasladado en barca (o arca) nuevamente al país del Occidente, o del extremo Occidente para aquella época, siendo enterrado finalmente en Galicia, en el finis terrae, en el “fin del mundo conocido”, como una semilla plantada en tierra sagrada destinada un día a dar sus frutos, que serían perceptibles en el desarrollo posterior de la Historia de España, incluida la “conquista” de América, considerada como la apertura a “un nuevo mundo”, que por analogía se correspondería con otros planos más sutiles e intangibles de la realidad. Pero el mito de Santiago, y las posibilidades que éste contenía, permaneció latente durante siglos y no se habría despertado con la fuerza con que lo hizo si los árabes no hubieran invadido la península. A una acción sigue irremediablemente una reacción según la ley universal de las “acciones y reacciones concordantes”, que repercuten tanto en la Historia como en el ser humano.

Esto nos hace recordar lo que dice Arnold Toynbee en su Estudio de la Historia acerca de los “golpes subitáneos”, o repentinos, que reciben los pueblos por parte de sus invasores, y que pueden ser un verdadero acicate para reaccionar frente a esa invasión, despertando en ellos energías que permanecían dormidas, y que generalmente son aquellas que, al despertar, rompen con esquemas mentales solidificados para dar cauce a otras potencialidades de su ser colectivo, e individual, pues en estos casos lo colectivo y lo individual actúan al unísono, como un solo organismo. Hubo, en consecuencia, una verdadera “revolución de las conciencias” que durante varios siglos giró en torno al apóstol Santiago, cuyas historias ejemplares sirvieron para ir galvanizando espiritual y culturalmente una sociedad, la España cristiana, que había sido vencida y fragmentada por la invasión árabe del 711.
Por otro lado, el hecho de ser Santiago el “hermano” de Cristo lo dotaba de una autoridad espiritual superior a otros apóstoles, como Pedro, el fundador de la Iglesia de Roma. El Camino de Santiago fue, en este sentido, un eje que iría ordenando poco a poco la vida de aquellos reinos del norte peninsular que habían sido liberados de la presencia islámica. Era el camino que unía España con Europa, y viceversa, y más concretamente con Santiago de Compostela, el “campo de estrellas”, que devino, junto con Jerusalén y Roma, el centro sagrado de la Cristiandad.

En este sentido, no hay que olvidar que el mito de Santiago (y el camino al que da nombre) está íntimamente relacionado con la luz que viene de Oriente y se dirige a Occidente, siguiendo así el ejemplo de otros muchos héroes de la antigüedad, como el griego Heracles-Hércules sin ir más lejos, uno de los fundadores míticos de Hispania. Nos interesa destacar este aspecto civilizador del discípulo de Cristo, es decir el carácter fundacional de su misión para una época determinada de la Historia de España, y también de la Europa cristiana, construida espiritualmente de Oriente a Occidente siguiendo el eje Jerusalén-Roma-Santiago de Compostela.

Este último es un lugar de peregrinaje no sólo religioso, sino también iniciático y alquímico, hasta tal punto que el propio apóstol Santiago llegaría a ser el patrón de los alquimistas, además de todos aquellos oficios ligados con la iniciación a los misterios de la Cosmogonía. Santiago es entonces, y al igual que Juan Evangelista, el representante de la “Iglesia Secreta”, o “Iglesia Interior”, denominación dada al esoterismo cristiano, donde reside el aspecto más profundo y metafísico de esta tradición. Pedro, en cambio, representa la “Iglesia exterior”, la puramente religiosa y dogmática.

Así pues, en su sentido más profundo y elevado, supra-histórico podríamos decir, el Camino de Santiago (reflejo de la Vía Láctea) es un símbolo de las etapas de la realización interior. Es por ello que Compostela es también el “compost” alquímico, es decir el “abono” de la putrefacción de donde surgirán las energías y potencias que regenerarán al ser en su proceso de Conocimiento. El simbolismo alquímico es aquí transparente: el finis terrae, el lugar donde se oculta y “muere” el sol, es el comienzo de otro viaje, esta vez no ya horizontal sino vertical, pues se ha llegado a un “lugar” (a un centro donde mora el Espíritu del Dios Vivo) en el proceso del viaje interior donde todo lo realmente nuevo está por encima de las expectativas que puedan generar lo humano, que no queda abolido ni disuelto en una especie de “ensoñación cósmica” como cree y postula la falsa espiritualidad de hoy en día, sino “transmutado” o “sublimado” en sus posibilidades más universales.

De la patria terrestre a la patria celeste. Siguiendo las pautas de una Historia y Geografía sagradas, y por tanto simbólicas, míticas y significativas. Francisco Ariza


Tumba de Santiago Apóstol. Catedral de Santiago de Compostela


miércoles, 25 de julio de 2018

LAS SIETE ARTES LIBERALES, UN PUENTE HACIA EL MUNDO INTELIGIBLE


Las Artes Liberales han sido consideradas desde la Antigüedad Clásica, concretamente desde la Edad Media, un puente para atravesar el mundo sensible hasta alcanzar el inteligible, ya que estas disciplinas le dan al hombre el hábito de pensar en los seres incorpóreos, en las ideas, y no únicamente en las cosas materiales.

Ciertamente muchos conocemos que los pitagóricos e integrantes de la Academia de Platón juraban sus iniciaciones por la «Divina Tetraktys», es decir por los diez primeros números, porque para ese punto de vista sagrado es en dichos números donde se expresa la matriz intelectual que configura todas las posibilidades numéricas, siendo un modelo de la Cosmogonía. Una perspectiva, la del número y su simbólica, desde la que los hombres pueden muy bien alcanzar el acuerdo, distanciándose así de la religión, o mejor del dogmatismo religioso que ha sido a lo largo de la historia fuente de conflictos. M.A.D.


Esta es la síntesis que sobre estas Siete Artes leemos en el Programa Agartha:

LAS SIETE ARTES LIBERALES I

De entre los numerosos legados de la Edad Media, recibidos a su vez de griegos y romanos, se hallan las denominadas "artes liberales", siete disciplinas que aglutinaron todo el saber de la época, y a las que se dividía de la siguiente manera: Gramática, Dialéctica (a veces sustituida por la Lógica), Retórica, Aritmética, Geometría, Música y Astronomía. Las siete artes liberales representaron la columna vertebral en torno a la cual giraba el conjunto de la vida cultural de la sociedad medioeval. Y cuando decimos cultural no nos estamos refiriendo sólo a la actividad intelectual y especulativa, tal y como se impartía en las universidades y centros escolásticos que existían en las más importantes ciudades de la Europa cristiana, sino también a la propia actividad manual y operativa ejercida en los colegios, talleres y corporaciones artesanales.

En la Edad Media aún no se había producido el divorcio entre la teoría y la práctica, el espíritu y la mano, la ciencia y el arte. Y esta imbricación entre el arte y la ciencia está claramente señalada en el famoso adagio: "La ciencia sin el arte no es nada".

Por ejemplo, en la construcción de una catedral o monasterio se conjugaban sintéticamente la actividad intelectual   y la manual: la idea concebida en el espíritu se plasmaba en la piedra gracias al esfuerzo y habilidad de la mano, siendo esto mismo válido para cualquier otro oficio y artesanía. El origen de las artes y ciencias liberales se remonta a las escuelas griegas y romanas, especialmente a las de Atenas y Roma, sin olvidar el importante aporte de la cultura islámica. Se llamaban "liberales" porque como decía el gran rey español Alfonso X el Sabio "quieren totalmente libre de todo otro cuidado y estorbo al que deseaba aprender", es decir, que se necesitaba una plena y total dedicación a su estudio e investigación.

Entre cada una de las artes liberales se establecían permanentes correspondencias analógicas, hasta el punto de que una contenía y comprendía a las demás. Sin embargo, esto no impedía que fueran también un todo perfectamente jerarquizado, una escala que permitía al estudiante avanzar ordenada y gradualmente por el camino de su evolución interior.

LAS SIETE ARTES LIBERALES II

En este sentido, las artes liberales estaban divididas en dos grupos bien delimitados: el trivium (la triple vía) y   el quadrivium (la cuádruple). Al trivium correspondía a Gramática, la Dialéctica y la Retórica, y al quadrivium la Aritmética, la Geometría, la Música y la Astronomía. Con las tres primeras se aprendía a pensar y razonar debidamente por medio del conocimiento y significado de la lengua  (Gramática), la coherencia lógica de la misma (Dialéctica), y finalmente, por su aplicación al discurso y la palabra (Retórica), verdaderos soportes y vehículos todos ellos del pensamiento. Sólo a través del trivium, de las palabras, voces y nombres de las cosas, podía accederse a las ciencias del quadrivium, que eran superiores a aquéllas por cuanto que expresaban, y expresan, un conocimiento más esencial y profundo. Las cuatro ciencias del quadrivium se referían directamente al estudio de los ritmos y de los ciclos, de la proporción y la medida, que como sabemos conforman la estructura prototípica de todas las cosas. Al trivium y al quadrivium se añadía a veces el bivium, que comprendía la Alquimia y la Astrología.

Imágenes de las Siete Artes Liberales:© British Museum  

jueves, 19 de julio de 2018

SENSACIONES EN EL CURSO DE Mª ANGELES DÍAZ. "LA MUJER DENTRO DE LA FILOSOFÍA HERMÉTICA."




En el curso del que se da cuenta, percibí en la Ponente una pasión arrebatada por desembocar, desde el amor, en el conocimiento, pero en un conocimiento resignificado. Un saber que busca en la naturaleza y en la tradición la escritura de Dios, del Espíritu. Es decir, no el saber por saber sino la vocación de dirigirse, de reconocer la verdad única que cada tradición expresa a su modo.

María Ángeles Díaz nos mostró su pasión por la tradición hermética, su vigencia hoy y, sobre todo, nos enseñó que recuperar los valores, como ya sucediera en el Renacimiento, es posible. Aprendimos de su verbo y de su entusiasmo que resignificar puede ser también recuperar el significado fundacional, reconocer en la experiencia -aunque sea como siempre a contracorriente- que cabe hacer aflorar tus talentos, tu niño de oro y la pureza del alma.

Desde ahí, partiendo de la Escuela Iniciática de Safo, Afrodita y las Musas, y terminando en Catalina de Medici, pasando por decenas de mujeres que sostuvieron y resignificaron dando su valor original al camino hermético en el Renacimiento, hicimos un maravilloso ejercicio de mística urbana, poesía espermática, alquimia del alma y tradición evolutiva.

Como alguien dijera sobre Safo, “no lo hicimos por hacer, sino para morir llevándolo aprendido”. Preciosa experiencia sobre la mujer en la filosofía hermética. Vínculo a la Reseña



Doy las gracias a Anabel García que me ha hecho llegar esta reseña firmada por José, uno de los asistentes al curso, al que saludo afectuosamente. Mª Ángeles Díaz

lunes, 9 de julio de 2018

BERENGUELA LA GRANDE, EL ROSTRO MÁS BELLO DE MADRID




Había oído decir que la estatua de Berenguela es el más bello rostro de Madrid. Y ahí está, en el Parque del Retiro para quien quiera comprobarlo.

Y es más, ir a su encuentro nos da la oportunidad de añadir un comentario recordando la valía histórica de esta destacada fémina, abuela de Alfonso X el Sabio y nieta de Leonor de Aquitania, entre otros parentescos ilustres.

Nosotros nos acercamos a esta figura precisamente por su relación con el movimiento trovadoresco pudiendo comprobar no sólo lo merecido que tiene ese título de Grande que acompaña su nombre, sino que pudimos reconocerla como una auténtica representante de esa cadena de la tradición trovadoresca que atrajo a España la poesía provenzal y todo el movimiento de juglaría, marca indeleble para la Cultura de Occidente.

Las crónicas recogen que Berenguela cantaba y tocaba la cítara, el salterio, los tímpanos, las castañuelas, la pandereta y varios instrumentos más. Sobre esta reina también se cuenta una hazaña que sin duda la hace merecedora del título de heroína, lo que los amigos hermetistas del Renacimiento llamarían una mujer “virago”.

Corría el año 1139 y los reyes cristianos tenían un conflicto constante con los emires musulmanes que aún ocupaban una parte de la península Ibérica. Resulta que estando su esposo, el rey Alfonso IX, librando una batalla junto a su ejército fuera de Toledo (concretamente en la fortaleza de Aurelia cerca de Aranjuez, donde resistía un último bastión del ejército musulmán) los almorávides de Córdoba, Sevilla y Valencia decidieron unirse para asediar Toledo conformando para ello un gran ejército que pronto tuvo cercada la ciudad.

Viéndose en esa temible situación, Berenguela, acostumbrada a la guerra y sobre todo interesada en las estrategias para prevenirla, subió a las torres, que le ofrecieron un escenario de porte imperial, y rodeada de un ejército de más de trescientas damas, todas ellas engalanadas y provistas de cítaras, salterios y panderetas, se pusieron a cantar alegres canciones trovadorescas.

La reina Berenguela que en esa época tenía 23 años y poseía todo el esplendor de su belleza, desde las almenas se dirigió a los caudillos del ejército musulmán afeándoles la acción cobarde de aprovechar la ausencia de los hombres para atacar una ciudad cuando sólo unas mujeres tañendo sus instrumentos musicales la defendían, es decir que invocó a que se respetaran las reglas éticas de todo caballero armado.

Algunos historiadores recogen así la arenga de Berenguela:

«¿No conocéis que es mengua de caballeros y capitanes esforzados acometer a una mujer indefensa cuando tan cerca os espera el emperador? Si queréis pelear, id a Aurelia y allí podréis acreditar que sois valientes, como aquí dejar demostrado que sois hombres de honor si os retiráis».
Esta contundente reprobación quebró el ánimo de los atacantes, que tras  la representación de Berenguela se retiraron. Sin duda se dieron cuenta del indigno gesto o quizá temieron que las composiciones musicales de la reina y su ejército de trovadoras, divulgaran con sus letras y sus trovas aquella acción de cobardía. Mª Ángeles Díaz

Ver:  Mujeres en la Tradición de las Artes Escénicas. Capítulo: La Reina Berenguela y su Ejército de Trovadoras. 

martes, 12 de junio de 2018

LA MEMORIA DE CALÍOPE . RESUMEN GRÁFICO PRIMER ANIVERSARIO


Compartimos el cartel con el resumen gráfico de las actividades llevadas a cabo por la "LA MEMORIA DE CALÍOPE, un espacio dedicado al Arte y la Cultura como Vías de Conocimiento"

En fin, en este cartel se recoge una muestra de lo que hemos realizado Francisco Ariza y yo misma después de un año, aunque hemos contado con la colaboración de un precioso equipo de amigos que nos han ayudado en más de un sentido. 



sábado, 28 de abril de 2018

Taller de Lectura: "La Obra de Federico González Frías. Simbolismo - Literatura - Metafísica" de Francisco Ariza



Compartimos con todos los amigos de este blog algunas de las entregas del libro que Francisco Ariza dedica a la obra de Federico González Frías, y que el autor viene publicando desde hace meses en una página de Facebook. 

El libro es una oportunidad para introducirse en la Vía Simbólica a través de temas fundamentales que son justamente los que Federico ha desarrollado en su obra.

Leemos: 

"Ya desde el primer capítulo de El Simbolismo de la Rueda, nuestro autor comienza hablando precisamente del símbolo y de la ciencia que lo estudia, la Simbólica, o la Simbología. Sin embargo, su “definición” la da en el último capítulo de dicha obra, el IX, donde afirma que la Simbólica jamás ha estado:


Sujeta a la sistematización, ni a la manía clasificatoria de la epistemología (…) En verdad, la simbólica es una ciencia de estructuras, una ciencia arquetípica, una ciencia de ciencias.
Tan alto concepto de la Simbólica, y del símbolo, reside en el hecho de que este siempre ha sido el núcleo y la estructura didáctica de la Ciencia Sagrada, que se ha ido actualizando permanentemente en conformidad con la naturaleza cualitativa del tiempo manifestado en cada momento histórico. Esto es precisamente lo que diferencia a la Simbólica de la epistemología, que nace en el ámbito universitario moderno sin relación directa con ningún tipo de tradición arraigada en la Filosofía Perenne, descrita por Federico en otro lugar de su obra como una auténtica “panacea universal que diese respuesta a todas nuestras preguntas”. Es muy importante entender este matiz, pues no es posible conocer la verdadera naturaleza del símbolo y su potencia transmisora si lo desligamos de la Ciencia Sagrada o Filosofía Perenne, de la que él es el vehículo y el soporte, o sea de una cadena de testificación tradicional que, en el caso de Occidente -y esto lo subraya siempre Federico- no es otra actualmente que la Tradición Hermética, de largo linaje por otro lado.

El símbolo es, pues, el vehículo del Conocimiento, de la Gnosis. No es ese Conocimiento, sino un medio para llegar a él. Esa es su función, nada más, y nada menos:


Todos los seres y las cosas expresan una realidad oculta en ellos mismos, la cual pertenece a un mundo superior, al que manifiestan, y son el símbolo de un mundo más amplio, más realmente universal, que cualquier enfoque particular y literal, por más rico que éste fuese. En verdad la vida entera no es sino la manifestación de un gesto, la solidificación de una Palabra, que contemporáneamente ha cristalizado un código simbólico.
Con estas palabras comienza el libro de la Rueda, hablando directamente de la existencia en el mundo y en el hombre de realidades más sutiles y universales, lo cual supone un reto y la posibilidad de emprender un viaje para su conquista, o sea la aventura del Conocimiento. Este es el objetivo, si así pudiera decirse, de esta Enseñanza: encontrar en uno mismo ese mundo, esa “realidad otra”, que pudiera sacarnos de las limitaciones y condicionamientos impuestos por la individualidad, que por el hecho mismo de ser un reflejo de lo universal no tiene en sí misma su razón de ser.

Justamente esto, y no cualquier veleidad new age y “pseudo-esotérica”, o de esos grupos cada vez más abundantes de “amigos del misterio”, es lo que toda enseñanza iniciática promueve: ir a la causa y al principio de las cosas. Y siempre se partirá del estado en que el ser se encuentra, en este caso el estado humano individual. De la ignorancia condúcenos al Conocimiento, nos dicen todas las tradiciones sapienciales. Tomar conciencia de este hecho es de alguna manera empezar un proceso donde, sin embargo, todo está por hacer:


Tienes que hacerlo todo, instaurar una creación, un orden, una civilización, un lenguaje y un espacio absolutamente nuevos.

Estas palabras de Federico las encontramos en ese inmenso poema alquímico que es En el Vientre de la Ballena (llevada al teatro por él mismo bajo el título En el Útero del Cosmos), y que describen perfectamente el momento en que se halla el ser cuando, tras haber caído el primer velo de la ignorancia descubre una perspectiva de las cosas antes insospechada, y que le ofrece la oportunidad de empezar conocer otros estados de su conciencia más sutiles y menos condicionados. En efecto, tienes que hacerlo todo de nuevo porque nada es lo que parece en este mundo de apariencias, el que Platón ha descrito como una “caverna” habitada por sombras e iluminada por una luz que no está en ella sino que procede del mundo arquetípico.

Se han de invocar, pues, esas ideas-fuerza que “están en nosotros” como dice el Evangelio (“El Reino del Padre está dentro de vosotros”), y que toman nombres de dioses, númenes, ángeles, de entidades sutiles, todos ellos intermediarios, como el propio símbolo. Esa invocación del Mundo Inteligible es de hecho entrar en contacto directo con su influjo espiritual. Los símbolos, por un lado, velan su contenido a través de sus formas, cualquiera que estas sean, pero por otro, y una vez nuestra mirada ha penetrado más allá de lo aparente y periférico, nos revela ese contenido en todo su esplendor. Por lo tanto el símbolo no nos es ajeno, y la mente humana no tiene otra manera de aprehender las ideas si no es a través de su representación mediante las formas y las imágenes simbólicas; y más aún: el símbolo está ya incorporado y es parte constitutiva de nuestra identidad, o, como afirma Federico, consubstancial a nuestro ser". (Continuará).

Obras citadas, ambas de Federico González El Simbolismo de la Rueda y En el Vientre de la Ballena (llevada al teatro por él mismo autor, bajo el título En el  Útero del Cosmos).

Foto: Cartel de una de las últimas presentaciones del libro.
                 

martes, 24 de abril de 2018

"Oculto". 2º Grado de la iniciación Mitraica (La Memoria de Calíope)


El Segundo grado iniciático de la Cosmogonía mitraica se llama "Oculto", también Nymphus, Novio... Simboliza a aquél que con amor se entrega a realizar una vía de Conocimiento. Aquí dejo el vídeo que con gusto realizamos en "La Memoria de Calíope", resumiendo o recreando toda esta rica simbología que tanto nos enseña. Pues para nosotros la única Enseñanza es Aprender.




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sábado, 21 de abril de 2018

"Cuervo", primer grado de la Iniciación Mitraica

Os invito a todos los amigos de este blog a ver el siguiente vídeo que pertenece a una serie (11 vídeos en total sobre los Misterios de Mitra) donde se despliega la simbólica de la cosmogonía mitraica, que siendo una tradición mistérica tiene mucho que aportarnos en la vía de la realización por el Conocimiento. Esta serie es un desarrollo del acápite "Mitra", perteneciente a Introducción a la Ciencia Sagrada. Programa Agartha, que como sabéis todos los que seguís este espacio es una obra de Federico González Frías y colaboradores.
Espero que os guste este trabajo y os suscribáis al canal de vídeo-arte documental "La Memoria de Calíope", que tengo el placer de realizar junto a Francisco Ariza. 

Ver vídeo: 


miércoles, 21 de marzo de 2018

"La Tradición Hermética". Introducción a la Ciencia Sagrada. Programa Agartha

Texto y Video.

Las verdades eternas, conocidas unánimemente y expresadas por sabios de todos los tiempos y lugares, se plasmaron en Occidente en el pensamiento de culturas estrechamente interrelacionadas que en distintos momentos florecieron en regiones ubicadas entre Oriente Medio y Europa, durante esta cuarta y última parte del ciclo, a la que se ha llamado Kali Yuga o Edad de Hierro, y que siempre se vinculó con el Oeste. Antiquísimos conocimientos patrimonio de la Tradición Unánime fueron revelados a los sabios egipcios, persas y caldeos. 

Ellos se valieron de la mitología y el rito, del estudio de la armonía musical, de los astros, de la matemática y geometría sagradas, y de diversos vehículos iniciáticos que permiten acceder a los Misterios, para recrear la Filosofía Perenne diseñando y construyendo un corpus de ideas que ha sido el germen del pensamiento metafísico de Occidente conocido con el nombre de Tradición Hermética, rama occidental de la Tradición Primordial. Hermes Trismegisto, el Tres Veces Grande, da nombre a esta tradición. En verdad, Hermes es el nombre griego de un ser arquetípico invisible que todos los pueblos conocieron y que fue nombrado de distintas maneras. Se trata de un espíritu intermediario entre los dioses y los hombres, de una deidad instructora y educadora, de un curandero divino que revela sus mensajes a todo verdadero iniciado: el que ha pasado por la muerte y la ha vencido. 

Los egipcios llamaron Thot a esta entidad iniciadora que transmitió las enseñanzas eternas a sus hierofantes, alquimistas, matemáticos y constructores, que con el auxilio de complejos rituales cosmogónicos emprendieron la aventura de atravesar las aguas que conducen a la patria de los inmortales. Autores herméticos han relacionado a Hermes con Enoch y Elías, quienes serían, para los hebreos, la encarnación humana de esta entidad suprahumana a la que identifican con Rafael, el arcángel también guía, sanador y revelador. Esta tradición judía, que se ha considerado siempre como integrante de la Tradición Hermética, convivió con la egipcia antes y durante la cautividad –Moisés es fruto de esta convivencia– y en tiempos de los reyes David y Salomón durante la construcción del Templo de Jerusalén; hace alrededor de tres mil años estos pensamientos se consolidaron en una arquitectura revelada que permitió, una vez más, la creación de un espacio vacío o arca interior capaz de albergar en su seno la divinidad. En el siglo VI antes de Cristo, que es el mismo siglo de la destrucción del Templo de Jerusalén, y contemporánea de Lao Tsé en la China, del Buddha Gautama en la India, y del profeta Daniel en Babilonia, nace la escuela de Pitágoras que, también heredera de los antiguos misterios revelados por 9 Hermes, iluminará posteriormente a la cultura griega, tanto a los presocráticos como a Sócrates y Platón. Este pensamiento hermético influyó notablemente en la cultura romana, en los primeros cristianos y gnósticos alejandrinos, en los caballeros, constructores y alquimistas de la Europa medioeval y en los filósofos y artistas renacentistas, nutriéndose al mismo tiempo de los conocimientos cabalísticos y del esoterismo islámico.

Luego florecen estas ideas hermético-iniciáticas en el movimiento rosacruz que se desarrolla en Alemania y en la Inglaterra de la época isabelina, habiendo sido depositadas estas antiguas enseñanzas, posteriormente, en la Francmasonería. Esta Orden, que en su apariencia exotérica no ha podido escapar a la degradación y disolución promovidas por la humanidad actual, conserva sin embargo en sus ritos y símbolos ese germen revelado y revelador, activo en el seno de unas pocas logias que han logrado sustraerse a las modas innovadoras que amenazan a Occidente con sucumbir, y mantienen ese vínculo regenerador con el eje invisible de la Tradición que se dirige siempre hacia el verdadero Norte, origen y destino de la humanidad, del que esta tradición nunca se ha separado. Hermes y la Tradición Hermética viven actualmente. Su presencia es eterna.



Introducción a la Ciencia Sagrada Programa Agartha, de Federico González Frías y Colaboradores, se encuentra íntegro en el siguiente enlace:  
http://introduccionalsimbolismo.com/Programa_Agartha.pdf

sábado, 24 de febrero de 2018

"El Simbolismo de la Historia. Una Perspectiva Hermética de la Tradición de Occidente". Libro de Francisco Ariza



Un trabajo formidable de investigación que Francisco dedica a Federico González y René Guénon, de quienes aprendió a mirar las cosas desde la perspectiva con la que enfoca la Historia.

Un gusto haber participado de una fiesta gracias a un trabajo bien hecho. Federico, que conoció el libro, se emocionó al leer algunos de sus capítulos. También hubo emoción y magia en esta presentación, desde la sorpresa de tener un escenario de libros donde poder hablar de la Cadena Áurea y de cómo las ideas de una Tradición Unánime han pasado por todas las peripecias para mantener vivo un fuego, el del Amor al Conocimiento y a la Transmisión del mismo, y eso se consiguió. Al menos así lo sentimos en aquel momento y las palabras que se pudieron oír también nos lo hicieron sentir así. Por mi parte ha sido uno de los momentos más bellos de mi vida. M.A.D.

Gracias Hermes, Gracias Fede, Gracias Franc






domingo, 28 de enero de 2018

¡Con que tú eres Virgilio ...!

Busto de Virgilio. Parque Arqueológico
de Posillipo, en Nápoles.
Dante: ¡Con que tú eres Virgilio ... válgame el grande afán con que he buscado tus libros...!
Mira la fiera que me hacía retroceder, líbrame de ella, ilustre sabio.
Virgilio: Esta fiera cuanto más come más hambre tiene, no se sacia nunca. 
Ésta debe morir de rabia, ni tierra ni metal (espada), sino de sabiduría y de amor ... que esta vuelva al infierno de donde al principio la sacó la envidia.
Yo te sacaré de aquí, haciéndote pasar por un lugar eterno, yo seré tu guía. 
                                     
                  Canto I de la Divina Comedia

                                           



jueves, 18 de enero de 2018

¡Mirad esta imagen de Eros!

Representaciones de Kama, dios hindú del Amor


Para los que tienen conciencia de la unidad fundamental de la Tradiciones, los símbolos tradicionales de todos los pueblos son mucho más que una sinfonía de colores y formas, son símbolos muy poderosos, símbolos sagrados que expresan una Ciencia o Enseñanza de orden superior y trascendente cuyo origen se remonta "más lejos y más alto que la humanidad". 

Descifrar ese lenguaje misterioso de los símbolos, llamado por los trovadores medievales “lengua de Oc” (oca) o “lengua de los pájaros”, es imprescindible para iniciarse en ese aprendizaje.

Entre los Sufís el ruiseñor simboliza esa misma idea aunque lo cierto es que siempre, en la mitología tradicional, es un ave la que representa esa lengua universal sobre la que cabalga Amor, como vemos en esta imagen que representa al dios Kama, el Eros hindú, que en este caso monta un loro, capaz de reproducir la “palabra”, el verbo, el pensamiento, el lugar de lo posible. 

En estas imágenes el dios Amor, cuyo nombre es Kan en la tradición hindú, aparece dispuesto y con el arco en tensión a punto de dejar ir sus flechas floridas y encendidas como un rayo, al corazón del amante, que al “morir muere a la muerte” pues renace en el dios que “no muere”: Amor.

Nota:
Guénon tiene un capítulo sobre el Lenguaje de los Pájaros
También en el Programa Agartha, que como sabéis es una Introducción a esta Enseñanza, o sea a es Ciencia sagrada, se habla de ello de principio a fin.
 M.A.D.

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lunes, 15 de enero de 2018

PINACOTECA SIMBÓLICA. Neptuno cabalgando las olas


Neptuno cabalgando las olas sobre briosos corceles blancos

Los Caballos de Neptuno. Lienzo de Walter Crane, 1892 

Según Platón, Neptuno gobernó la isla de la Atlántida, siendo sus dominios todas las aguas, no sólo las del mar, sino también las de los lagos y los ríos. Por eso sus seguidoras eran las náyades y todas las ninfas de las fuentes. Con alguna de ellas tuvo hijos célebres, tanto entre los dioses como entre los héroes. Leuconoe, la del espíritu sincero, es una de sus vástagos, también lo es Jasón, famoso por conseguir, junto a los Argonautas, el Vellocino de Oro.

Como soberano de los Océanos cabalga las olas a lomos de briosos corceles blancos, y todos los seres marinos, tanto sirenas como poderosos tritones, forman su corte. También le obedecen las tempestades y los terremotos siendo temido cuando se enoja. Como soberano de los mares cabalga las olas sobre briosos corceles blancos, provocando la nívea espuma de la que nació Venus-Afrodita. A él se le atribuye el arte ecuestre y en su honor se edificaron santuarios y se instituyeron los juegos hípicos. M.A.D.

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domingo, 17 de diciembre de 2017

FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO 2018




"Niño Alquímico, el que ha de nacer en nosotros antes de emprender nuestros trabajos sagrados"

Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos.
Federico González Frías
Virgen con niño-alquímico es un lienzo que se encuentra en la Mezquita-Catedral de Córdoba.



martes, 28 de noviembre de 2017

DEL SENTIDO ESTOICO DE LA VIDA




Afirman los estoicos que hay en el Cosmos una simpatía entre todas las cosas. Federico González Frías señala que también creen "que el cosmos fue dispuesto de tal suerte que ciertos signos anunciaban siempre a determinados sucesos. Tal afirmación -añade- legitíma la validez de los oráculos los que están vinculados tanto con los hados como con la Providencia".1

A los miembros de la escuela estoica, se les identifica porque pregonan la Unidad, donde "no hay acepción de personas".

Se llamaban a sí mismos cosmopolitas, ciudadanos del mundo y tenían un sentido cíclico de la Historia.

Sus postulados principales eran: "ni la desgracia ni las tribulaciones afligen al sabio que erigido en arquetipo es inmune a las críticas y a las alabanzas".

Otra de las características por la cual se les reconocía, y se les reconoce, es por ser bondadosos con sus amigos y compasivos con sus enemigos y respetar las leyes del Estado donde residen.  Su pretensión es abandonar este mundo con la conciencia de haber soportado con serenidad tanto sus alegrías como sus tristezas. 

Séneca refiere que "si el sabio es vencido se somete serenamente, sin implorar clemencia, como un gladiador que cae ante la espada del vencedor".

Tal y como afirma Platón en el Fedón por boca de Sócrates, la Filosofía es una preparación para la muerte, y el estoico entiende asimismo que la vida no es otra cosa que una preparación para "ese último acto" con el que cesan todos los sufrimientos y el sabio alcanza su libertad, lo no condicionado. M.A.D. 

Nota:
Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos (Adivinación).
La obra que se expone es de Rafael Sanzio