jueves, 16 de agosto de 2018

Los Misterios de Mitra. Serie completa de 11 vídeos. Considerados como un desarrollo del acápite Mitra, de Programa Agartha.

"Los Misterios de Mitra. Símbolos y Ritos de su Cosmogonía", son una serie de 11 vídeos donde se tratan determinados aspectos simbólicos, e incluso históricos, de esta deidad, relacionada con Apolo y Cristo, y también con Hermes, en tanto que entidades intermediarias y solares, al igual que ella. 

La Cosmogonía mitraica se despliega a través de su iconografía y de los textos que nos han llegado, y nuestra labor ha consistido fundamentalmente en hacer una síntesis desde la comprensión de la simbólica de sus misterios iniciáticos, que se desarrollan a través de siete grados, a cada uno de los cuales hemos dedicado un vídeo.


Interior de un mitreo

lll
Mitra Tauróctono
Mitra Sol Invicto
Mitra - Apolo -Cristo
El Mitreo. La Caverna iniciática
Corax
Primer grado de la iniciación mitraica
Oculto
Segundo grado de la iniciación mitraica
Soldado
Tercer grado de la iniciación mitraica
León
Cuarto grado de la iniciación mitraica
Persa
Quinto grado de la iniciación mitraica
Compañero del Sol.
Sexto grado de la iniciación mitraica

Pater
 Séptimo grado de de la iniciación mitraica

El estudio de estos 11 vídeos es el desarrollo de acápite "Mitra", incluido en Introducción a la Ciencia Sagrada. Programa Agartha, de Federico González y colaboradores. Publicado en el Nº 25-26 de la revista SYMBOLOS. ISSN 1562-9910.

Ver también 
https://memoriadecaliope.blogspot.com/search/label/Mitra

https://www.youtube.com/channel/UCMFDA-tw5BFRZC5jO6nWAIQ

https://memoriadecaliope.blogspot.com/2018/05/mitra-hermes-y-la-pirateria-celeste.html


martes, 14 de agosto de 2018

SIMBOLISMO DEL MAIZ. Federico González Frías. Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos


Para la Tradición Mesoamericana el maíz es su planta sagrada y su cultivo en la milpa es un rito igualmente sacro de índole cuaternaria en equivalencia con toda su civilización basada en el cuatro; y en el cinco como centro de las direcciones espaciales. De hecho, la milpa constituye un templo al aire libre y las labores en ella una perpetua ceremonia.


Fuente de la imagen: Revista Symbolos, Arte-Cultura-Gnosis.

lunes, 13 de agosto de 2018

EL JUICIO DE PARIS . PINACOTECA SIMBÓLICA


Cuando Federico González Frías, nuestro maestro y amigo, me regaló la edición de este libro me dijo que sería mi salvoconducto para abrirme paso como una representante de la Tradición Hermética, de nuestro Programa Agartha y de la estructura creada como plataforma y cauce a nuestras investigaciones.

Hoy, cuando de improviso he sido requerida por un grupo de interesaros en la historia del arte, para dar una charla, me he dado cuenta de lo que me quiso decir. 

Mª Ángeles Díaz. Museo de Bellas Artes de Málaga, ante "El Juicio de París" obra de Enrique Simonet (Valencia, 1866- Madrid, 1917).

De inmediato he pensado en Filóstrato, y en su pinacoteca simbólica de la que me hago eco en mi libro, y tal como hizo él así he abordado el asunto que nos ha llevado a tratar de la Sagrada Filosofía y de nuestros mitos fundadores. De ello todos hemos aprendido algo nuevo. 

No he tenido que buscar mucho, pues el museo malagueño lo tiene todo. Una formidable sección arqueológica y una rica pinacoteca. Nos hemos detenido ante una bella pintura representando el famoso 'Juicio de Paris', un enorme y luminoso lienzo. Su autor, Enrique Simonet, nos muestra en el cuadro la luz de los pintores levantinos y una escena donde las adelfas dan ese toque tan mediterráneo al entorno. 

En la escena recogida por este artista plástico se ve a Paris cuando aún vivía como pastor en los bosques de Frigia y había sido instruido en el arte de amar por Enone, una ninfa de las fuentes, hija del dios río Cebren. Fue entonces cuando requerido por Hermes para resolver una disputa entre diosas, Paris emitió su veredicto ante aquel dilema:

¿Cuál de las tres es la más bella; Hera, la diosa protectora del hogar, y del orden matrimonial; Atenea, la diosa de la paz, la sabiduría y la civilización o Afrodita, la diosa del amor? (Juno, Palas o Venus).


Paris eligió a Venus, a ella entregó la manzana de oro como trofeo. a su belleza. La diosa, agradecida por ese gesto, quiso recompensar al hermoso joven ofreciéndole a la mujer más bella de la tierra. En realidad, nos dice Ovidio en las Heroidas, que la diosa "en recompensa le otorgó a Paris poderes de seducción y potestad sobre Helena".

Pronto, en sus sueños, el joven visualizó a Helena y convencido de que conseguirla era parte de su destino dejó los bosques, y en ellos a Enone, e investido como el príncipe troyano que en realidad era, zarpó en busca de la reina espartana, o sea la esposa del rey Menelao, Helena, de la que Paris de oídas ya se había enamorado tan irrefrenablemente, que no pensó en otra cosa que no fuera secuestrarla.



Y lo llevó a cabo, siendo ese robo el que desencadenó la tan famosa guerra entre los griegos y los troyanos, durante la cual Atenas vengó la ofensa infringida a su rey destruyendo la ciudad de Troya, que quedó arrasada tras la contienda, muriendo héroes como Héctor, hermano de Paris, a pesar de creer éste que esa batalla era cosa entre Menelao, el marido ofendido y su hermano Paris, y que por lo tanto el pueblo no debía participar en esos riesgos. 

Por parte de los griegos combatientes también fueron muchos los que perecieron, tantyo en la batalla como en el camino de regreso a casa, al hundirse sus naves en las procelosas aguas, o bien al extraviar el rumbo de su naves permaneciendo por varios lustros perdidos en desconocidas islas. Este es el caso de Ulises, perdido cuando volvía a Ítaca, su casa, donde le esperaba Penélope de cuya lealtad matrimonial nos da cuenta Homero.


Enrique Simonet, El Juicio de Paris, 1904. Museo de Bellas Artes de Málaga

Viaje Mágico Hermético a Andros. Una Aventura Intelectual. Editado por SYMBOLOS, una publicación de Agartha, que en esta ocasión nos ha llevado a hablar del Juicio de Paris.


Heroidas de Ovidios. Episodios Míticos del Ciclo Heroico: http://angeladiazk.blogspot.com/2017/12/heroidas-de-ovidio-episodios-miticos.html
http://www.malaga.es/es/turismo/patrimonio/lis_cd-4101/museo-malaga



viernes, 10 de agosto de 2018

Utopía, de u-topos, ausencia de lugar


  
"U-topos significa ausencia de lugar, simbolizando la inexistencia de lo que está más allá del espacio, lo que carece de lugar y por lo mismo de tiempo. Imagen de la ciudad celeste es, pues, una organización casi imposible de alcanzar por las limitaciones humanas, aunque real en otros espacios o mundos relacionados con las ideas". Federico González Frías. Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos. 

A Federico le encantaba la pintura surrealista. Un día que paseábamos por Málaga nos detuvimos ante una fachada de un gran edificio en rehabilitación y sobre cuya fachada habían colocado una enorme lona que la cubría. En ella se reproducía un edificio de estilo renacentista, con sus ventanas, balcones... pero tomado desde una perspectiva que daba la sensación de estar en movimiento, como asentándose. Muy sorprendente. 

-Mirá, me dijo, con su animoso acento porteño - a mi me gustan cosas como ésta. Yo de joven fui diseñador de muebles inflables. 

En aquellos días visitamos el museo Picaso y pasamos ratos muy divertidos hablando de arte, y viendo a una camarera que nos servía en el restaurante que era idéntica a las pinturas cubistas del pintor malagueño.

También hablamos de la arqueología romana tan presente en el sur de España, y de la nueva cocina, en fin de todo, pues Federico tenía una conversación muy amena y sabía de tantas cosas..., pero lo mejor era su capacidad de síntesis a la hora de exponer sus precisas observaciones.Verdaderamente un goce para la inteligencia.

En aquellos días también nos habló de este pintor polaco, Jacek Yerka. Hoy, al encontrarme con una exposición de sus obras, he recordado esos días en Málaga y he tenido la necesidad de tomar estas notas, que tal vez sirvan para un posterior desarrollo de esos viajes al sur con Federico, o solo para que crezcan lo recuerdos en mi memoria. M.A.D.

Fuente del texto:  http://diccionariodesimbolos.com/utopia.htm#diccionario
Fuente de la imagen: Jacek Yerka, pintor polaco.

Símbolismo de las Abejas. Federico González Frías. Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos


Fuente del texto:
http://diccionariodesimbolos.com/abejasyhormigas.htm#diccionario

martes, 7 de agosto de 2018

QUIPÚ, La Escritura de los Incas. Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos. Federico González Frías



AMERICA PRECOLOMBINA A TRAVÉS DE FEDERICO GONZÁLEZ

Recuerdo que estábamos en la antigua Barceloneta, el barrio más marinero de Barcelona y que a Federico le encantaba frecuentar, en especial le gustaba ir al Porta Coeli, un restaurante situado en un espigón que se adentraba en el mar y que los barceloneses conocemos como "el rompeolas", un espacio maravilloso que una reforma urbana se cargó. Dentro del restaurante aquel día nos fijamos en un cuadro donde estaban representados una gran cantidad de nudos marineros, todos ellos hechos con cuerdas blancas y cada uno con su nombre. En uno ponía "margarita" otro "cirujano", "ballestringe" y al menos cuarenta más. 

Fue entonces, a raíz de los comentarios que sobre aquellos nudos, como surgió el tema. Efectivamente Federico nos habló del quipú, del que por cierto ninguno de los que estábamos allí habíamos oído hablar.

Efectivamente nos contó que entre los indios del Perú, tenían una escritura realizada a base de nudos hechos en ramales de cuerdas de diferentes medidas y colores. De ese modo era como  databan los hechos, marcaban cómputos y en fin,  guardaban todo la información en aquél código. Me pareció sorprendente y además, quiero decirlo, siempre consideré una gran suerte haber descubierto la América Precolombina través de Federico, en este caso conocer los instrumentos mnemotécnicos de los Incas, un arte de la memoria que conlleva una dimensión metafísica.

Sobre el Quipú, Federico González Frías nos dice en su Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos:


“Así se llama a los ramales de cuerdas de distinto largo en los que estos aborígenes hacían nudos de varios colores que les servían para numerar y que utilizaban los incas también como escritura. En ellos clasificaban y guardaban información de distinto tipo; eran asimismo instrumentos mnemotécnicos, concediendo a esta ciencia de la memoria su dimensión verdadera, metafísica, sagrada y ritual, como lo han efectuado unánimemente los pueblos tradicionales. Se los puede relacionar con los instrumentos análogos iroqueses, donde conchillas o piedras de distintos colores se anudaban a diferentes alturas de unos cordeles”.
Mª Ángeles Díaz con Federico González en su entorno 
Fuente de la cita: http://diccionariodesimbolos.com/quipu.htm#diccionario

lunes, 6 de agosto de 2018

Revista SYMBOLOS, Historia y Geografía Sagradas.

Compartiendo un Recuerdo de DESDE MI VENTANA hacia los mares de un mundo simultáneo. 

Presentación del Número 31-32 de la Revista SYMBOLOS Arte-Cultura-Gnosis. 
Monográfico dedicado a la Historia y la Geografía Sagradas.
8 de Octubre de 2007. Librería Alibri de Barcelona.
En las fotos: Francisco Ariza y Mª Ángeles Díaz durante el acto. 



Queremos dar las gracias a todos los que se han acercado a este nuevo acto cultural y literario de la Revista Symbolos, y por supuesto también a la librería Alibri y a las personas que directamente nos facilitan las cosas siempre que hemos acudido aquí.

Estos espacios son muy importantes en estos tiempos en los que la cultura no está nada de moda. Tal vez cierta literatura que algunos califican  de “literatura infantil para adultos”, tiene algún éxito, pero aquellos libros, temas, enfoques sobre ideas que inducen a la reflexión seria tienen, en verdad, muy pocos seguidores hoy en día.

En esta ocasión el número de la revista que les presentamos es el 31-32, un nuevo monográfico dedicado, en esta ocasión, a la Historia y la Geografía Sagradas. Un volumen del que les hablará más extensamente Francisco Ariza, que es quien ha coordinado este número y a quien se debe el trabajo más extenso. Eso es lo que Federico nos ha pedido que les transmitiéramos.

Decirles, además, que Symbolos, así como el Programa Agartha o el Centro de Estudios de Simbología, a lo largo de los años han conformado un espacio y creado una corriente de pensamiento que nace a principios de los ochenta aquí en Barcelona, la cual ha revitalizado la Tradición Hermética, o sea el Esoterismo Occidental. Una corriente que tiene como máximo inspirador a Federico González, creador y fundador de todas esas estructuras, y que nos ha traído, asimismo, el pensamiento de René Guénon al que la revista toma como guía intelectual.

Symbolos, a lo largo de los años, ha realizado una labor filosófica encarada como una poiesis procedente del furor, el mismo que inflamó durante el Renacimiento a todos aquellos artistas y adeptos del Hermetismo, que promovieron el resurgir de las artes, las letras, las ciencias, la arquitectura y que tuvo como punto de inicio la Escuela Platónica de Florencia, y a Marsilio Ficino, su director, aunque sus ideas sobre la Filosofía Sagrada y la forma de acceder a ser Uno con el Todo se conviertieron en una utopía, una idea con la que consiguieron traspasar las fronteras italianas y penetrar en el alma de toda Europa.

En su entorno encontramos a Gemisto Pletón, Pico de la Mirándola, al cardenal Bessarión, Nicolás de Cusa, pintores y grabadores como Durero, Boticelli, hombres de ciencia, etc. Una corriente hermética que en España inflama a Jacinto Verdaguer, más conocido como Mossen Cinto, quien escribió esa obra insigne titulada la Atlántida. Poema lleno de furor en el que el poeta se refiere a la Patria común del hombre, es decir la Patria Celeste. Ese lugar al que todas las tradiciones de la tierra se han referido asociándolo siempre a un lugar que no está en el espacio pero que equiparan con el Centro del Mundo el Corazón del Mundo, es decir con el hombre mismo como Corazón de la Creación.

Santo Palacio, Palacio Interior, Morada Celeste, Santa Santorum… son diferentes definiciones de esa misma concepción y de la idea de situar ese hogar fuera de los límites terrenales, en el Cielo.


Los betilos y todas las piedras negras caídas en la tierra, asociadas a la diosa Cibeles y a las vírgenes negras, son símbolos de esas moradas divinas todas ellas con condiciones magnéticas como para atraer ciertos influjos espirituales del cielo a la tierra, como han sabido todos nuestros ancestros. Esta idea también está representada en el Santo Grial y la aventura de su búsqueda está en la base de nuestra cultura, es decir de nuestro imaginario tradicional, es la aventura del viaje en pos del Conocimiento.

Symbolos, o lo que es lo mismo su director Federico González, ha conseguido fortalecer una cadena de pensamiento, crear un método de enseñanza, restituir el valor del símbolo, una labor que ha sido reconocida como unida al “hilo de oro”, nombre con el que se reconoce una ligazón total con la Tradición Hermética.

Se ha dicho de Federico, y del núcleo de colaboradores de Symbolos, que somos un grupo elitista, pero la verdad es que, como muy bien lo repite nuestro director en la carta editorial de este número de Symbolos, es que aquí no hay nada gratis sino que hay que hacer un gran esfuerzo, que no todos están dispuestos a realizar, para no dejarse arrastrar por la masa, tipo marabunta, que nos succiona hacia lo más denso y lo más grosero del ser humano.

Ese esfuerzo de Federico, y de sus colaboradores, es el secreto de que una revista del tipo de Symbolos (literaria, esotérica, revista-libro) haya supervivido en un mundo donde la confusión es total (ya nadie distingue entre esoterismo y exoterismo, entre metafísica y religión, entre belleza y estética, entre sagrado y moral) Para empezar el mundo universitario está plagado de estos equívocos y ya no digamos en otros ámbitos sociales, culturales, museísticos, etc.

Symbolos siempre ha combatido las imposturas del mundo moderno y eso le ha ocasionado cierta polémica, pero Federico ha tenido la habilidad de saber adaptarse a los nuevos tiempos y crear nuevos espacios, como es el Teatro de la Memoria o Internet donde en el dominio Symbolos.com se encuentran textos bien importantes que están sirviendo de material de trabajo para muchos internautas. Seguidores anónimos que desde sus páginas personales o desde sus blogs comparten y comentan los textos de Symbolos.

Acabamos con estas palabras que nuestro director nos decía hace un momento por teléfono desde Guatemala, donde reside:

“Nosotros no nos retiramos, pues no nos asustan las contiendas, sino que nos adaptamos a nuevas formas con el fin de difundir la voz de la Tradición Hermética entre oyentes inéditos y tal vez interesar con todo ello a otra generación. Algunos de nosotros tenemos vocación de internautas.

De hecho el dios Hermes, mensajero dúctil y maleable, siempre ha estado relacionado con el servicio de correos –como puede verse en la inclusión de su efigie en numerosos edificios de servicios postales– y no cuesta entender su transformación de patronazgo en nuevos medios de comunicación como es Internet”. Mª Angeles Díaz  

Fuente de la reseña: http://dmiventana.blogspot.com/2007/10/symbolos-historia-y-geografia-sagrada.html
Fotos: Adara Ariza



Francisco y Ariza y Mª Ángeles Díaz durante la presentación del monógrafíco de la Revista SYMBOLOS, dirigida por Federico González desde su fundación  en 1995, 
Número 31-32 dedicado a la  Historia y la Geografía sagradas.


  



viernes, 3 de agosto de 2018

MITRA, HERMES Y LA PIRATERIA CELESTE


Francisco Ariza y Mª Ángeles Díaz en el estudio de La Memoria de Calíope grabando la serie Mitra

Ciertamente no resulta fácil adentrarse en la cosmogonía mitraica, primero porque se entiende como una tradición arcaica, desaparecida e incluso ajena, luego, también, por el tono dramático que contiene su ritual, la muerte del toro no se acepta en nuestro imaginario actual con la misma actitud con la que lo hacemos cuando el animal a combatir es un dragón. Sin embargo el simbolismo esotérico es el mismo, la lucha entre el yo y lo otro, que niega o se opone al Sí Mismo, a la Unidad.

También se nos puede hacer difícil acercarnos sin reparos a unos símbolos y a un ritual propiamente masculino, y más concretamente constituido sobre todo por las legiones de soldados romanos, quienes tenían su iniciación espiritual y guerrera a través de la simbólica de la muerte del toro, la tauroctonía, tema central del ritual mitraico.

Sin embargo, es posible atravesar la puerta y apoderarnos de los valores y códigos simbólicos que representa esta deidad de origen persa asociada a la luz, es decir apropiarnos de la Enseñanza tradicional de él emanada, es una cuestión de voluntad, un acto propio de la vía guerrera, porque esa acción requiere plantar cara a nuestras propias tendencias y condicionamientos, aquellos que nos han sido impuestos por el medio, y una vez libres de esos prejuicios podremos comprender la transcendencia de la Cosmogonía mitraica en tanto que una forma de la gnosis tan verdadera como cualquier otra que a fin de cuentas exprese la misma realidad.

Como Prometeo robemos las ideas a los dioses, a todos ellos, pues todos tienen tesoros que como hombres nos pertenecen. Por esa razón, no lo olvidemos, Hermes es el patrón de los ladrones, es decir de la piratería celeste, no el de los simples rateros. 
Mª Ángeles Díaz  
Fuente del texto:https://memoriadecaliope.blogspot.com/ 

martes, 31 de julio de 2018

"Los Misterios de Mitra. Símbolos y Ritos de su Cosmogonía". Canal de Video-Arte Documental: "La Memoria de Calíope"




Este es el panel que hemos completado con la serie de vídeos sobre Mitra y sus misterios que podéis ver en nuestro Canal al que os invito a suscribiros, los cuales son un desarrollo del Acapite sobre Mitra en el Programa Agartha.

Decir, además, que este trabajo de Video-Arte documental parte de una idea de Federico González, Francisco Ariza y yo misma, el cual ha contado con el apoyo de muchos amigos que colaboran en el proyecto, tanto desde España como desde América, y que pese a los palos en las ruedas que nos han puesto determinados personajes de corte inquisitorial, sigue aumentando en número de apoyos. 


jueves, 26 de julio de 2018

"EL Mito y el Símbolo de Santiago Apóstol". Francisco Ariza



Quisiéramos añadir las siguientes reflexiones acerca del Apóstol Santiago en tanto que mito fundador de la España medieval, forjada durante la Reconquista. Como otros grandes episodios de la Historia (Grecia contra Persia, Roma contra Cartago, etc.), la Reconquista se inscribe dentro de la lucha por la hegemonía de dos civilizaciones, en este caso la cristiana y la musulmana, pero que tuvo además otras connotaciones debido al largo período de permanencia en la península de la civilización islámica.

Existió evidentemente la España musulmana, con sus características propias, y que durante varios siglos fue hegemónica cultural y militarmente con respecto a la España cristiana, al menos hasta comienzos del siglo XIII con la famosa batalla de las Navas de Tolosa (Jaén), ganada por los ejércitos venidos de los distintos reinos cristianos de la península al mando de Alfonso VIII, y que supuso un punto de inflexión en el desarrollo de la Reconquista. A pesar de todo, hubo periodos de relativa estabilidad, e incluso de fructífera y mutua influencia cultural (los mozárabes cristianos son un ejemplo entre muchos otros), y relaciones de todo tipo entre las distintas poblaciones (incluida la judía), y por supuesto entre los reyes cristianos y musulmanes. En los casi ocho siglos que duró la presencia de la civilización árabe en España ocurrió de todo, pero siempre existió una cuestión pendiente en la España cristiana: la recuperación del solar arrebatado.

La Reconquista llevada a cabo por la España cristiana surgió de un impulso nacido de necesidades anímicas y espirituales que tenían en el Apóstol Santiago (y en San Millán) el origen de su fe y de su esperanza en la victoria final sobre el Islam. Frente al poder militar y la fortaleza mostrada por este último, los habitantes de la España cristiana reaccionaron acudiendo a la leyenda de uno de los apóstoles de Cristo, Santiago el Mayor, “hijo del trueno” como lo es también Juan Evangelista, y ambos “hermanos” del Señor, pero no de la carne sino del Espíritu.


Américo Castro en La Realidad Histórica de España señala que la figura de Santiago montado en su caballo blanco es la síntesis de los dos Santiago que aparecen en los Evangelios, el Mayor y el Menor; ambos evocan también las figuras de los Dioscuros (Cástor y Pólux), que igualmente aparecen montados a caballo, y “descienden” del cielo al igual que Santiago en su caballo blanco en el momento de la legendaria batalla de Clavijo (año 884), lo que supuso una victoria significativa sobre el ejército musulmán, dando lugar al mito de Santiago Matamoros, un mito vertebrador de la España cristiana, que a partir de entonces ve posible la reconquista. Precisamente los Dioscuros son las divinidades tutelares de la caballería, y en cierto modo también lo es Santiago Apóstol con respecto a la caballería cristiana de España, como lo certifica que surgiera una Orden militar con su nombre: la Orden de Santiago.

Los Dioscuros son hijos de Júpiter, y en esto también habría una semejanza con Santiago el Mayor, que con Juan Evangelista es el “hijo del trueno” (ligado al rayo o relámpago, “armas” de Júpiter), como hemos señalado anteriormente. También hicimos mención a San Millán, otro santo guerrero, considerado durante mucho tiempo el patrón de Castilla, y que contribuyó junto a Santiago en el proceso de afirmación de la identidad cristiana de España (inseparable de su constitución como nación) frente al poder musulmán. Pues bien, existió un paralelismo entre ambos patrones y los Dioscuros, como evoca este poema de Gonzalo de Berceo en su Vida de San Millán, escrito en el siglo XIII:
“vieron dues personas fermosas y lucientes / mucho eran más blancas que las nieves recientes / Viníen en dos cavallos plus blancos que cristal …/ avíen caras angélicas, celestial figura, descendíen por el aer [aire] a una grant pressura, catando a los moros con torva catadura, espada sobre mano, un signo de pavura [pavor]”.

En este poema, y en muchas leyendas en torno a Santiago, hay que hacer una transposición simbólica a otro orden de realidad no sólo circunscrito a la guerra externa, sino a la que se libra contra los “enemigos internos”, que es la más importante desde nuestro punto de vista. En este sentido es imprescindible la “ayuda” de las entidades espirituales, es decir el despertar de la conciencia a los estados superiores del ser, que en este contexto están representados o simbolizados por los Dioscuros, San Millán y Santiago Apóstol. También por San Jorge y San Miguel. Todos ellos patrones terrestres y celestes de la caballería hermético-cristiana.

Recordemos, en fin, que el “trueno”, anunciado por el rayo, es la propia Palabra que ilumina el intelecto humano, lo fecunda y lo vivifica. Acerca de San Millán quisiéramos añadir que la relación que mantiene con Santiago Apóstol se extiende también a esa función taumatúrgica característica del patrón de España, y que igualmente está presente en San Juan Evangelista. Además, la espada flamígera que blande San Millán tanto en la batalla de Simancas como en la de Hacinas, alude también al “fuego del Espíritu” y por supuesto al “rayo”, es decir al símbolo que expresa la emanación de una influencia espiritual, que es al mismo tiempo una “protección” del espacio sagrado (espacio sacralizado que era también la tierra de España para aquellos guerreros cristianos), lo cual evoca desde luego al querubín guardián que con su espada flamígera protege la entrada al Paraíso.

Santiago predicó en España, y tras su muerte sacrificial en Palestina fue trasladado en barca (o arca) nuevamente al país del Occidente, o del extremo Occidente para aquella época, siendo enterrado finalmente en Galicia, en el finis terrae, en el “fin del mundo conocido”, como una semilla plantada en tierra sagrada destinada un día a dar sus frutos, que serían perceptibles en el desarrollo posterior de la Historia de España, incluida la “conquista” de América, considerada como la apertura a “un nuevo mundo”, que por analogía se correspondería con otros planos más sutiles e intangibles de la realidad. Pero el mito de Santiago, y las posibilidades que éste contenía, permaneció latente durante siglos y no se habría despertado con la fuerza con que lo hizo si los árabes no hubieran invadido la península. A una acción sigue irremediablemente una reacción según la ley universal de las “acciones y reacciones concordantes”, que repercuten tanto en la Historia como en el ser humano.

Esto nos hace recordar lo que dice Arnold Toynbee en su Estudio de la Historia acerca de los “golpes subitáneos”, o repentinos, que reciben los pueblos por parte de sus invasores, y que pueden ser un verdadero acicate para reaccionar frente a esa invasión, despertando en ellos energías que permanecían dormidas, y que generalmente son aquellas que, al despertar, rompen con esquemas mentales solidificados para dar cauce a otras potencialidades de su ser colectivo, e individual, pues en estos casos lo colectivo y lo individual actúan al unísono, como un solo organismo. Hubo, en consecuencia, una verdadera “revolución de las conciencias” que durante varios siglos giró en torno al apóstol Santiago, cuyas historias ejemplares sirvieron para ir galvanizando espiritual y culturalmente una sociedad, la España cristiana, que había sido vencida y fragmentada por la invasión árabe del 711.
Por otro lado, el hecho de ser Santiago el “hermano” de Cristo lo dotaba de una autoridad espiritual superior a otros apóstoles, como Pedro, el fundador de la Iglesia de Roma. El Camino de Santiago fue, en este sentido, un eje que iría ordenando poco a poco la vida de aquellos reinos del norte peninsular que habían sido liberados de la presencia islámica. Era el camino que unía España con Europa, y viceversa, y más concretamente con Santiago de Compostela, el “campo de estrellas”, que devino, junto con Jerusalén y Roma, el centro sagrado de la Cristiandad.

En este sentido, no hay que olvidar que el mito de Santiago (y el camino al que da nombre) está íntimamente relacionado con la luz que viene de Oriente y se dirige a Occidente, siguiendo así el ejemplo de otros muchos héroes de la antigüedad, como el griego Heracles-Hércules sin ir más lejos, uno de los fundadores míticos de Hispania. Nos interesa destacar este aspecto civilizador del discípulo de Cristo, es decir el carácter fundacional de su misión para una época determinada de la Historia de España, y también de la Europa cristiana, construida espiritualmente de Oriente a Occidente siguiendo el eje Jerusalén-Roma-Santiago de Compostela.

Este último es un lugar de peregrinaje no sólo religioso, sino también iniciático y alquímico, hasta tal punto que el propio apóstol Santiago llegaría a ser el patrón de los alquimistas, además de todos aquellos oficios ligados con la iniciación a los misterios de la Cosmogonía. Santiago es entonces, y al igual que Juan Evangelista, el representante de la “Iglesia Secreta”, o “Iglesia Interior”, denominación dada al esoterismo cristiano, donde reside el aspecto más profundo y metafísico de esta tradición. Pedro, en cambio, representa la “Iglesia exterior”, la puramente religiosa y dogmática.

Así pues, en su sentido más profundo y elevado, supra-histórico podríamos decir, el Camino de Santiago (reflejo de la Vía Láctea) es un símbolo de las etapas de la realización interior. Es por ello que Compostela es también el “compost” alquímico, es decir el “abono” de la putrefacción de donde surgirán las energías y potencias que regenerarán al ser en su proceso de Conocimiento. El simbolismo alquímico es aquí transparente: el finis terrae, el lugar donde se oculta y “muere” el sol, es el comienzo de otro viaje, esta vez no ya horizontal sino vertical, pues se ha llegado a un “lugar” (a un centro donde mora el Espíritu del Dios Vivo) en el proceso del viaje interior donde todo lo realmente nuevo está por encima de las expectativas que puedan generar lo humano, que no queda abolido ni disuelto en una especie de “ensoñación cósmica” como cree y postula la falsa espiritualidad de hoy en día, sino “transmutado” o “sublimado” en sus posibilidades más universales.

De la patria terrestre a la patria celeste. Siguiendo las pautas de una Historia y Geografía sagradas, y por tanto simbólicas, míticas y significativas. Francisco Ariza


Tumba de Santiago Apóstol. Catedral de Santiago de Compostela


miércoles, 25 de julio de 2018

LAS SIETE ARTES LIBERALES, UN PUENTE HACIA EL MUNDO INTELIGIBLE


Las Artes Liberales han sido consideradas desde la Antigüedad Clásica, concretamente desde la Edad Media, un puente para atravesar el mundo sensible hasta alcanzar el inteligible, ya que estas disciplinas le dan al hombre el hábito de pensar en los seres incorpóreos, en las ideas, y no únicamente en las cosas materiales.

Ciertamente muchos conocemos que los pitagóricos e integrantes de la Academia de Platón juraban sus iniciaciones por la «Divina Tetraktys», es decir por los diez primeros números, porque para ese punto de vista sagrado es en dichos números donde se expresa la matriz intelectual que configura todas las posibilidades numéricas, siendo un modelo de la Cosmogonía. Una perspectiva, la del número y su simbólica, desde la que los hombres pueden muy bien alcanzar el acuerdo, distanciándose así de la religión, o mejor del dogmatismo religioso que ha sido a lo largo de la historia fuente de conflictos. M.A.D.


Esta es la síntesis que sobre estas Siete Artes leemos en el Programa Agartha:

LAS SIETE ARTES LIBERALES I

De entre los numerosos legados de la Edad Media, recibidos a su vez de griegos y romanos, se hallan las denominadas "artes liberales", siete disciplinas que aglutinaron todo el saber de la época, y a las que se dividía de la siguiente manera: Gramática, Dialéctica (a veces sustituida por la Lógica), Retórica, Aritmética, Geometría, Música y Astronomía. Las siete artes liberales representaron la columna vertebral en torno a la cual giraba el conjunto de la vida cultural de la sociedad medioeval. Y cuando decimos cultural no nos estamos refiriendo sólo a la actividad intelectual y especulativa, tal y como se impartía en las universidades y centros escolásticos que existían en las más importantes ciudades de la Europa cristiana, sino también a la propia actividad manual y operativa ejercida en los colegios, talleres y corporaciones artesanales.

En la Edad Media aún no se había producido el divorcio entre la teoría y la práctica, el espíritu y la mano, la ciencia y el arte. Y esta imbricación entre el arte y la ciencia está claramente señalada en el famoso adagio: "La ciencia sin el arte no es nada".

Por ejemplo, en la construcción de una catedral o monasterio se conjugaban sintéticamente la actividad intelectual   y la manual: la idea concebida en el espíritu se plasmaba en la piedra gracias al esfuerzo y habilidad de la mano, siendo esto mismo válido para cualquier otro oficio y artesanía. El origen de las artes y ciencias liberales se remonta a las escuelas griegas y romanas, especialmente a las de Atenas y Roma, sin olvidar el importante aporte de la cultura islámica. Se llamaban "liberales" porque como decía el gran rey español Alfonso X el Sabio "quieren totalmente libre de todo otro cuidado y estorbo al que deseaba aprender", es decir, que se necesitaba una plena y total dedicación a su estudio e investigación.

Entre cada una de las artes liberales se establecían permanentes correspondencias analógicas, hasta el punto de que una contenía y comprendía a las demás. Sin embargo, esto no impedía que fueran también un todo perfectamente jerarquizado, una escala que permitía al estudiante avanzar ordenada y gradualmente por el camino de su evolución interior.

LAS SIETE ARTES LIBERALES II

En este sentido, las artes liberales estaban divididas en dos grupos bien delimitados: el trivium (la triple vía) y   el quadrivium (la cuádruple). Al trivium correspondía a Gramática, la Dialéctica y la Retórica, y al quadrivium la Aritmética, la Geometría, la Música y la Astronomía. Con las tres primeras se aprendía a pensar y razonar debidamente por medio del conocimiento y significado de la lengua  (Gramática), la coherencia lógica de la misma (Dialéctica), y finalmente, por su aplicación al discurso y la palabra (Retórica), verdaderos soportes y vehículos todos ellos del pensamiento. Sólo a través del trivium, de las palabras, voces y nombres de las cosas, podía accederse a las ciencias del quadrivium, que eran superiores a aquéllas por cuanto que expresaban, y expresan, un conocimiento más esencial y profundo. Las cuatro ciencias del quadrivium se referían directamente al estudio de los ritmos y de los ciclos, de la proporción y la medida, que como sabemos conforman la estructura prototípica de todas las cosas. Al trivium y al quadrivium se añadía a veces el bivium, que comprendía la Alquimia y la Astrología.

Imágenes de las Siete Artes Liberales:© British Museum