lunes, 12 de mayo de 2008

Sobre la Ciencia de las Letras

La Gramática es una de las siete “artes liberales”, las cuales han servido de vehículo de expresión y de enseñanza para comunicar verdades de un orden superior al de su propia literalidad, y por ello están relacionadas con la metafísica y son soporte de la realización iniciática.
Aunque como decimos son siete, como los planetas tradicionales a los que cada una de ellas está simbolizando, las artes liberales deben verse como una única enseñanza facetada en siete caras.

Estas artes, llamadas liberales porque liberan al individuo de sus condicionamientos e ignorancia, se dividen en dos grupos, las artes del trivium, o de las letras, que son Gramática, Dialéctica y Retórica, y las del cuadrivium, o del número: Aritmética, Geometría, Música y Astronomía. (Imagen de Salomón, icono ruso)

La Gramática, de la que hoy pretendemos dejar unas reflexiones, existía antes que su mera codificación, del mismo modo que existe el derecho, o la justicia, antes que las leyes, y estaba exenta de cierta rigidez, que es lo que ocurre hoy en día con las “normas” gramaticales. Uno está tan manipulado por el medio que llega a creer en la validez absoluta de dichas normas, mientras que para el punto de vista simbólico es preciso destruir esa rigidez para llegar al verdadero sentido que tiene la Gramática, en tanto que ciencia sagrada y promotora de la iniciación.

Debemos recordar que la gramática castellana, por ejemplo, tal cual la conocemos, nace a caballo de los siglos XVI y XVII, y es prácticamente contemporánea de Descartes y el racionalismo, aunque este problema es más antiguo: Horacio afirmaba que el uso es el árbitro y señor de las lenguas y las normas un artificio auxiliar.

Para despertar el verdadero valor de la Gramática debemos recordar que las palabras son imágenes del pensamiento, y que éstas deben transmitir el sentido verdadero, el tiempo y el modo. Debemos también tener presente que la Gramática tiene como fundamento a las letras, las cuales sirven tanto para la escritura, como para el cálculo. Dado que forma parte de la primera etapa del conocimiento del arte gramatical aprender esto, se conoce a este periodo de instrucción como estudios elementales.

La palabra Gramática proviene del griego grammata y significa arte de la oración inteligente, de las palabras con sentido. Y más concretamente el arte de las palabras que expresan la esencia de las cosas y sus relaciones numéricas.

El poder de la escritura estriba en que puede ser oída, al leerse, la voz de alguien que no está, que se encuentra ausente.

Además, las letras son aliadas de la Memoria, la madre de las musas. Las nuestras proceden del latín y del griego, que tienen relaciones con una lengua sagrada como es el hebreo (otra lengua sagrada es el sánscrito, entre otras).

La primera de las letras hebreas, Alef, expresa el profundo misterio de la unidad y su armonía, de ahí que su valor numérico sea uno, y su significado comienzo. Alef se convirtió con la pronunciación en Alpha entre los griegos y en A para los latinos.

Las letras hebreas tienen su origen en las tablas de Moisés, y son 22, como los 22 libros del Antiguo Testamento. El 22 es también el número de los arcanos mayores del Tarot, que como sabemos es un código hermético relacionado igualmente con las letras hebreas y sus números correspondientes.
Así, siendo cada una de esas letras un número, se comprende el acuerdo que existe entre esta enseñanza de las letras y la doctrina pitagórica, ya que en realidad son formas de simbolizar que existe una correspondencia entre los seres y las distintas partes del universo, siendo dichas correspondencias las que ejercen una acción mágica y concatenada. Aquí, en las correspondencias entre el micro y el macrocosmos, está también el origen de los talismanes. El Universo es un juego de relaciones, donde todos los seres estamos insertados como perlas de un único collar, o como letras de un solo libro, el Libro de la Vida, cuyos caracteres los conforman esos mismos seres.

Toda lengua sagrada es hierática (de ahí hieros logos), y se constituye en una imagen de la lengua original, que es la lengua sagrada por excelencia; esta es la “palabra perdida”, o más bien “escondida” a los seres humanos que vivimos en esta edad tan oscura.
Para profundizar en la Ciencia Sagrada no puedo sino recomendar la obra de Federico González y colaboradores, titulada: "Introducción a la Ciencia Sagrada. Programa Agartha"   pues dicha obra, por encima de cualquiera otra que hallamos visto, sintetiza una enorme bibliografía hermética que corresponde a la voz de la Sabiduria de todos los tiempos y espacios geográficos.


Nota: Iré ampliando este tema (espero que con la participación de todos), incluyendo notas de lectura, bibliografía y vínculos.
Núria, Desde mi ventana.

8 comentarios:

Azur dijo...

Núria, que sugerente es toda esa relación que existe entre los números y las letras, "los estudios elementales".

Averiguar sobre el origen de la lengua es como rehacer el significado de las palabras y devolverles su valor a los conceptos.

El lenguaje y su codificación, son un vehículo de conocimiento y eso me recuerda que a veces lo sencillo, y a veces obvio, es lo verdadero.

No te dije nada respecto al post de Elías Artista, la sal, etc., pero debes saber que me encanta descubrir, en tu blog, que lo simple y cotidiano puede ser exaltado de ese modo.
Un abrazo, amiga.

Alchemy dijo...

Nuria: Evidentemente la cuestión gramatical está estrechamente relacionada con el nivel de "comprensión" del hombre y pienso que este es uno de los puntos más álgidos a superar en estos tiempos.

Quiero compartir sobre este tema tan apasionante, de las artes liberales y su interrelación este párrafo:

En un sentido todo el trivium (gramática, lógica, retórica) se podría asimilar a la ciencia de las letras y el cuadrivium (aritmética, música, geometría, astronomía) a la de los números, contando asimismo que la astrología las reúne a todas, en tanto que ciencia de los ciclos por la transposición de los números, la unidad y sus desarrollos, al tiempo y espacio originales o primordiales (la matemática, el cuadrivium, las leyes del cosmos) y en tanto que ciencia de los ritmos por la distinción y armonía de los planos de la manifestación (la música), o sea a la expresión del número en el cosmos gobernada por la luz inteligible (Sol). La palabra, y el sonido y el silencio que la hacen posible, serían la expresión de las armonías de las esferas planetarias, armonías musicales expresadas asimismo en el lenguaje humano, que procede de un modelo del mundo y lo recrea, pues es el vehículo simbólico de las concepciones que le dieron origen.
Por otra parte, como las letras simbolizan la manifestación formal de los seres, la "ciencia de las letras" en su sentido más amplio -incluyendo al número- conforma, en correspondencia con la "astrología como ciencia cosmológica", la ciencia de la alquimia, siendo "en su sentido profundo" una con esta, expresando "ambas bajo apariencias muy diferentes el proceso mismo de la iniciación".
El paso de un modo de conocimiento a otro es un grado obtenido en el conocimiento de la Unidad y en la realización de la Identidad universal.

Me encontré con este artículo de José Manuel Río sobre fragmentos de René Genon y las Artes liberales.
Para quien le interese, puede leer más AQUÍ

Abrazos y gracias por las referencias hacia La Bitácora:
BeT (Alchemy)

Núria dijo...

"Con veintidós signos o claves conocidas con el nombre de letras se completa un código, que abarca la totalidad de las cosas que pueden ser nombradas, sin exclusión ni omisiones posibles.
Diez son los dígitos con los que se pueden obtener las indefinidas combinaciones de las posibilidades numéricas. Las letras son complementarias a los números, como la geometría lo es a la aritmética. Conjuntamente definen a su manera las posibilidades de la forma en el espacio y el tiempo.
Nada hay fuera del lenguaje, salvo lo innombrable.
La lengua es la expresión del Verbo hecho carne, encarnado. Todo lo manifestado configura un código o lenguaje, perfectamente legible y audible, para quien quiera descifrarlo"
...............................

Querida Azur: Tras leer tus palabras recordé este parlamento de Rosa, uno de los personajes femeninos de la obra, "En el Utero del Cosmos", como sabes de Federico González, y he querido aportarlo a tu reflexión, pues creo que es nítido y bello lo que dice.

Gracias. Un gusto el encuentro con vos.

Núria dijo...

Querida BeT, estoy de acuerdo en que la comprensión que el hombre actual tiene de la gramática, como sobre todas las demás cosas, es superflua. Por eso debemos mantener la guardia alta, para no caer en el gran letargo colectivo de la mediocridad. Las ciencias herméticas y las artes liberales no pretenden sino eso. Mantenernos despiertos.

Muchas gracias por tu contribución. Conocía ese trabajo de José Manuel Río publicado en su día por la revista Symbolos, y me parece una extraordinaria aportación que nos lo hayas recordado.

Me encantó tu último post sobre la alquimia y la doctrina de los chakras.

Realmente has creado un espacio muy interesante para la meditación y la contemplación y también para el estudio.

Un fuerte abrazo y mil gracias por toda tu amabilidad para con esta ventana
N.

Sebastián Alvarado Vergara dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Núria dijo...

Querido amigo Sebastián, como te decía en correo aparte, puedes escribirme a esa dirección que te mando, pues no sé que le pasa al que aquí aparece.
Espero que esta vez nos comuniquemos de verdad, porque ciertamente tienes el extraño don de aparecer y desaparecer, como los entes prodigiosos.

Un abrazo.
N

M. dijo...

Hola Núria, siempre se agradece pasar a dar una mirada por tu ventana. La verdad es que hace tiempo que no lo hacía y por eso quiero dejar un granito de arena en este lugar que ya empieza a parecer una montaña. Lo cual me hace recordar el título de aquella película ¿recuerdas?, "el hombre que subió una colina y bajó una montaña"
Mi aportación a este post de la ciencia gramatical es la que sigue:

"Las letras estaban ocultas y el santo, bendito sea, las contemplaba y se regocijaba con ello.

Cuando quiso crear el mundo, todas las letras vinieron ante él, pero en orden invertido. La letra taw se presentó la primera, la letra Aleph la última. Cada una valiéndose de ser el componente esencial de una palabra gloriosa, trató de obtener el don precioso de iniciar la creación. (Zohar 1 2 b.)

La letra bet vino a presentarse ante el santo –bendito sea- para que El le concediera presidir la creación del mundo. Se adelantó diciendo:

-Yo soy la letra de la palabra que se utiliza para bendecir lo de arriba y lo de abajo abajo.
-Es efectivamente de ti que me serviré para comenzar la creación del mundo –respondió el señor- y tú serás de este modo, la base de la obra de la Creación.
Mientras tanto la letra alef permaneció en su lugar sin presentarse, porque el Santo –bendito sea- había dicho a la letra bet que sería la base de la obra de la creación.

El Santo –bendito sea- le dijo: aleph, aleph, ¿por qué no te presentastes ante mi , al igual que todas las demás letras? Ella respondió: Maestro del Universo, al ver todas las letras presentarse inútilmente ante ti, ¿Por qué habría de presentarme a mi vez? Luego, puesto que ya le otorgaste a la letra bet ese don precioso , comprendí que no le sienta al rey celeste retirar el don que le hizo a uno de sus siervos para dárselo a otro.

El Santo –bendito sea- le respondio: aleph, aleph, a pesar de ser la letra bet la que utilizará para realizar la creación del mundo; tu serás la primera de las letras, y sólo en ti yo tendré unidad; serás la base de todos los cálculos y de todos los actos llevados a cabo en el mundo, y no se podrá encontrar la unidad en ninguna parte si no es en la letra aleph". (Zohar I, 3 a)

Nos vemos en el ensayo del domingo.
Un abrazo.
M.

Núria dijo...

Mil gracias por la colaboración. No dejaré en vía muerta esta entrada, como ninguna otra, que ampliaré si me topo con algo que merezca ser incorporado al tema tratado en el post o en los comentarios. Gracias de nuevo.