jueves, 6 de marzo de 2008

La Tabla de Esmeralda

La Tabla de Esmeralda constituye el documento más importante del Hermetismo. Se trata de un legado del mítico y arquetípico Hermes Trismegisto “el tres veces grande”, transmisor de enseñanzas y secretos, y un personaje directamente vinculado con la Tradición Egipcia. Su energía ha sido invocada bajo distintos nombres, entre ellos Thot, Enoch, Elías o Mercurio.
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Nota: El vínculo del título os conducirá a la explicación que Hortelano hizo sobre la Tabla de Esmeralda. (Symbolos.com)
Hermes Trismegisto, el "tres veces grande"
1 "Es verdad, sin mentira, cierto y lo más verdadero: Lo que está abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo, para que se obren los milagros de una sola cosa."

2 "Así como todas las cosas proceden del Uno, por la contemplación del Uno, así todas las cosas resultan de esta cosa única por adaptación."

3 "Su padre es el Sol, su madre es la Luna, el viento lo llevó en su vientre, su nodriza es la Tierra."

4 "Es el padre de toda maravilla en el mundo entero."
Imagen de Thot
5 "Su poder es perfecto cuando se convierte en Tierra."

6 "Separa la Tierra del Fuego, y lo sutil de lo grueso, suavemente y con todo cuidado."

7 "Asciende de la Tierra al Cielo, desciende de nuevo a la Tierra, y une los poderes de las cosas de arriba y de las de abajo. De este modo poseerás la gloria del mundo entero y toda oscuridad se alejará de ti."

8 "Este es la fuerza de todas las fuerzas, pues vence todo lo que es sutil y penetra todo lo que es sólido

9 "De esta manera fue creado el mundo."

10"Por ello, se obrarán así adaptaciones prodigiosas, cuyos medios se hallan aquí establecidos"

11 “Por eso soy llamado Hermes Trismegisto, pues poseo las tres partes de la Filosofía del mundo entero”

12 "Terminado y completo está lo que he dicho con respecto a la obra del Sol."

A la derecha Hermes con atributos de Priapo, dispuesto para fecundar el mundo, en un vaso griego

9 comentarios:

Sebastián Alvarado Vergara dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sebastián Alvarado Vergara dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sahaquiel dijo...

Este post me hace rememorar momentos muy especiales de mi vida.
Hace algunos años, estaba buscando, buscando, con poca constancia, y sin saber realmente hacia dónde dirigirme. Pasé por una escuela pseudo-iniciática de poca monta y acabé en una total decepción. Había innumerables contradicciones, falta de coherencia y un dogmatismo insulso hacia la figura de ciertos "maestros" a los que se les otorgaba un carácter de infalibilidad irritante.
No obstante, entre tanto sincretismo, debajo de las gruesas capas de la degeneración, había pequeñas pistas dispersas, casi olvidadas, de verdades inefables. Quería creer que algo de eso podía ser verdad, al menos algo... pero estaba desilusionado y no tenía fe siquiera en las religiones. Pasé por algunos problemas personales y, en medio de un pozo de melancolía y confusión, de una u otra forma, el Corpus Hermeticum llegó a mi vida. Al principio comprendí muy poco de esta maravilla que deslumbraba mis ojos, pero algo me decía que "eso" era lo que estaba necesitando. Mis lecturas tomaron otro rumbo y una nueva luz despejó muchos de los metales impuros que obstruían el camino (todavía quedan varios metales dando vueltas, je).
Cuando lo necesité, Hermes tendió su mano. Por eso creo que si la ayuda es pedida con humildad y desde el corazón, ésta no será negada...
Más tarde encontré a Guénon y compañía junto a la web de Symbolos y, lenta, muy lentamente, nuevas puertas se abrieron ante mí. Desde luego, aún queda mucho trabajo por hacer, pero puedo hacerlo con mayor seguridad y confianza.

Para relacionar de algún modo mi último post, con la cita del Libro de la Sabiduría, con el tuyo, traigo a colación un texto que seguramente recordarás:

"Autores herméticos han relacionado a Hermes con Enoch y Elías, quienes serían, para los hebreos, la encarnación humana de esta entidad suprahumana a la que identifican con Rafael, el arcángel también guía, sanador y revelador. Esta tradición judía, que se ha considerado siempre como integrante de la Tradición Hermética, convivió con la egipcia antes y durante la cautividad –Moisés es fruto de esta convivencia– y en tiempos de los reyes David y Salomón durante la construcción del Templo de Jerusalén; hace alrededor de tres mil años estos pensamientos se consolidaron en una arquitectura revelada que permitió, una vez más, la creación de un espacio vacío o arca interior capaz de albergar en su seno la divinidad." (Programa Agartha)

Uff... pido disculpas por haber extendido tanto. Creí que podía ser más breve, pero la re-lectura de la Tabula Smaradigna, me hace revivir muchas cosas.

Un abrazo.

Pola dijo...

Recuerdo que la primera vez que leí el texto de la tabla esmeralda estaba en la biblioteca de ciencias de la universidad. El caso es que, para desintoxicarme un rato, me pasee por una zona que tiene algunos (muy pocos) libros de filosofía, historia de la ciencia, etc. Entre ellos había un libro sobre la alquimia y estuve leyéndolo un buen rato. El tema siempre había llamado poderosamente mi atención, ya que pensaba que era infinitamente más de lo que contaban y que pocos realmente lo comprendían (me ocurría con esto y con el segundo principio de la termodinámica), pero aún no había leído nada al respecto. La cuestión es que aquel librito no tenía nada que ver con el resto de los que habían allí y me preguntaba quién habría decidido que estuviera en aquel lugar. Ahora pienso que tal vez fuera algún bibliotecario inspirado por Hermes...

Me encantan los textos concisos capaces de dejar a quien los lee atentamente absolutamente deslumbrado. Este puede que sea insuperable.

Un abrazo.

Núria dijo...

¡Caramba, Sebastián, si que me lo pones difícil!

En mi modesto entender, y con toda cordialidad, lo que te pasa a ti aquí en España lo llamamos "empanada mental", y yo lo único que conozco para salir de ella, (si es que uno quiere salir, por supuesto), es el estudio y la concentración, y por supuesto la guía de buenas lecturas que engrandezcan el alma y ayuden a discernir.

Desde luego paso olímpicamente de dar un consejo, pero sí te diré que la tradición de Hermes y su larga cadena de iniciados, que llegan hasta la actualidad, es una buena guía.

Un saludo

Núria dijo...

Sahaquiel,
Muchas gracias por tus comentarios y por hacernos partícipes de tus experiencias en el camino del Conocimiento, pues creo que, como dice el refrán, “la experiencia es la madre de la ciencia”.

También te doy las gracias por la cita que en tu último artículo has hecho de este espacio y concretamente del post sobre el “Simbolismo del Carnaval”.

Me gustó ese post tuyo sobre el concierto de “la Bestia” en Buenos Aires, pues creo que sacar el relieve que las cosas tienen, y hacerlo con el rico lenguaje con el que tu te manejas, es un regalo y un logro; ya que adaptar y acercar el mensaje de la Tradición a los intereses de los contemporáneos para que estos despierten de su abotargamiento, es el asunto que siempre incitó a todos los que se movieron por el terreno de la difusión y el aprendizaje de la ciencia de Hermes.

Pola,
Sabes que contar con tu aportación es un lujo para todos. Gracias por prestar tu tiempo a este espacio y por contarnos esa travesura de Hermes. De sus artimañas para guiarnos por los “caminos que nos han sido trazados”, seguro que se podrían escribir miles de aventuras.
Si supiéramos leer entre líneas, allá donde las palabras dejan espacios en blanco, seguramente todo sería más sencillo.

Por último quiero añadir que he incluido un vínculo en el título de este post de la Tabla de Esmeralda, o Tabula Smaradigna como bien puntualiza Sahaquiel, a los comentarios que sobre ella hizo Hortelano, y que, como podeis comprobar, son de sumo interés.

Os mando un abrazo a todos y seguimos combatiendo las tinieblas que, por suerte, nada pueden contra la luz.
Núria

Azur dijo...

Núria:
¡Qué magníficos los comentarios de Hortelano sobre la Tabla de Esmeralda!

Sin duda para este amante de la huerta, al que algunos llamaron "el Jardinero", la Alquimia no tenía secretos.

Está estupendo, y además pone de relieve en qué consiste verdaderamente la Alquimia, al tiempo que evidencía los devaneos en que algunos quieren hacer caer este noble arte de la transmutación de la conciencia.

Nada de sopas dulces y calditos calientes, aquí o se muere o nada puede nacer.

Seguiré navegando por tus aguas...
un besazo

Sahaquiel dijo...

Núria: En una respuesta a tu comentario, en mi blog, dejé este link, de la interesantísima web Contemplatio, donde hace sugerentes apreciaciones sobre el "Modo de vida tradicional"
http://usuarios.lycos.es/contemplatio/N-%20el%20modo%20de%20vida%20tradicional.htm

Dejo también un pequeño texto tomado de la misma página:

" Por hombre tradicional, hay que entender aquí un hombre que, aún viviendo en este mundo, ha roto mentalmente con él, y del que desaprueba totalmente las bases: racionalismo, reduccionismo, materialismo, inversión o negación de los valores o de las prioridades.

Sus referencias son las enseñanzas iniciáticas de las grandes tradiciones espirituales de la humanidad, reunidas bajo el termino de Philosophia Perennis.

Su universalidad incomoda a los integristas encerrados en su religión como única expresión de la verdad.

A ojos de los progresistas, es un conservador; pero escapa de hecho a las categorías temporales refiriéndose a lo eterno que las transciende.

A ojos de los demócratas, pasa por un reaccionario; si lo es, lo es en el sentido en el que uno puede estar en reacción contra la iniquidad y lo inaceptable; algo en lo que muchos demócratas pueden -o podrían- unirse a él.

Finalmente, el hombre tradicional no es tradicionalista, siendo esto último algo que no se refiere a la tradición original sino a una tradición desviada o acomodada."

(Jean Biès)

Núria dijo...

Esta dirección os llevará a comentarios también sustanciosos sobre la Tabla de Esmeralda, y pertenece a uno de los blogs de mi amigo Pola:

http://nekamu.wordpress.com/2007/09/11/apunte-sobre-la-tabla-de-esmeralda/