miércoles, 4 de diciembre de 2019

SIMBOLISMO DE LA ESCALA. "Programa Agartha". Pinacoteca Simbólica.

La Escala de Jacob. William Blake

"Cuando Jacob huía de su hermano Esaú, deteniéndose para pasar la noche, tomó una piedra que puso de cabecera:

"Y tuvo un sueño; soñó con una escalera apoyada en tierra, y cuya cima tocaba los cielos, y he aquí que los ángeles de Dios subían y bajaban por ella. Y vio que Yahveh estaba sobre ella" (Génesis XXVIII, 12-13).

Por la escala simbólicamente suben y bajan las energías de la creación, pues ésta es como un puente vertical que comunica la tierra con el cielo, lo material con lo espiritual. Por ella las energías sutiles e invisibles descienden a los hombres, quienes a su vez tienen la posibilidad de subir por sus peldaños hacia la patria celeste.

En el proceso iniciático este símbolo juega el doble papel tanto en el proceso de 'bajada' como de 'subida'. El descenso a los infiernos o visita al interior de la tierra que ha de producirse en la primera etapa de la iniciación es a veces representado como una escala que conduce al subsuelo; por otra parte, los dioses, enviados o energías celestes que visitan la tierra, bajan por una escala misteriosa. Pero, en general, su significado es más bien ascendente, representando la elevación escalonada de la conciencia en el camino del conocimiento.


La Escala de Jacob. Murillo

Hay una similitud y complementariedad entre el simbolismo de la escala y el de la puerta, ya que ambas indican un 'pasaje' a otros estados, y la primera, en muchos casos, precede a la segunda. Tal es el caso del simbolismo del templo cristiano: primero se ven las gradas entre el atrio y la puerta exterior; luego, están de nuevo de previo a la llegada al altar; y finalmente, la más importante es la escala invisible que comunica el altar con la cúpula, en cuyo centro se halla la puerta estrecha a que ya nos referimos. Por otra parte también en el arte cristiano se ve a menudo la relación de la escala con el árbol y de ambos con la cruz, todos símbolos axiales cuya función consiste en enlazar lo de arriba y lo de abajo. La verdadera escala está plantada en el centro del mundo, y, como sabemos, cualquier espacio sagrado puede representar ese centro. Sin embargo, todas las ideas de centro nos deben conducir a nuestra propia interioridad, que es desde donde ha de salir la escala que nos permitirá acceder –cuando lleguemos a su cima– al mundo de los dioses.


La Escala de Jacob. Francken (1581-1642)

También se relaciona este símbolo con el de la espiral –lo que es notable en la escalera de 'caracol'– , pues ambos se refieren a las jerarquías de la existencia, los niveles del Conocimiento y los grados de lectura de la realidad. Cada uno de sus peldaños representa un distinto 'cielo', un estado del ser; y el escalarlos indica la ascensión gradual del alma que busca la fusión con el espíritu único.

En el simbolismo constructivo la escala es por un lado un instrumento de trabajo (escalera) y por el otro forma parte integral de la construcción misma (gradas). La propia estructura de la pirámide, por ejemplo, nos habla del escalonado ascenso hacia el centro del ser; y es interesante también la relación de ésta con la montaña, que en determinados casos se escala ritualmente y cuyo ascenso tiene el mismo significado.

El número de peldaños o gradas de la escala es importante y varía según lo que esté simbolizando. Las más comunes son las de tres y siete peldaños; aunque se las encuentra también a menudo en número de nueve, diez, doce, treinta y treinta y tres, etc. La de tres gradas se relaciona en general con los tres grados (de aprendiz, compañero y maestro) de la iniciación. La de siete también tiene ese sentido, cuando –como en el caso del simbolismo de los siete chakras – los grados son en ese número. Esta última es claramente visible en la escala musical, la cual a su vez se encuentra ligada con la de los planetas, los metales, los colores –el arco iris es a veces representado como una escala– y los siete días de la semana, símbolos todos que nos hablan del ascenso progresivo por los siete 'cielos' planetarios –que las siete artes liberales y las propias sefiroth ejemplifican– que hemos de visitar en nuestros recorridos iniciáticos y cuya realización siempre supondrá una expansión gradual de la conciencia.


  
La Escala de Jacob. Willmann (1691)

En el cuerpo humano, el simbolismo natural que más claramente se relaciona con la escala es el de las treinta y tres vértebras que componen la columna vertebral, eje axial que le da el punto de equilibrio; aunque también la división simple del cuerpo en cabeza, tronco y extremidades, tiene un sentido escalonado y jerárquico.

En efecto, el símbolo de la escala nos enseña que la creación es jerarquizada, que esas jerarquías son en verdad internas, y que hemos de conocerlas, escalándolas dentro de nosotros mismos, para despertar y conocer nuestras verdaderas posibilidades espirituales.
La Escala de Jacob. Anónimo

La palabra escala tiene una relación también con la idea de 'proporción', y en ese sentido puede verse al ser humano como creado 'a escala' del universo. En efecto, el hombre tiene límites pues sus sentidos únicamente le permiten percibir una determinada escala de la realidad (no ven nuestros ojos los colores infrarrojos ni los ultravioleta; ni percibimos a simple vista los planetas más alejados de Saturno; ni escuchan nuestros oídos las escalas musicales más bajas y más altas). Sin embargo, primero el reconocimiento de esos límites, y luego el ascenso escalonado por los grados del ser, nos permitirán llegar a lo ilimitado, donde la idea de jerarquía pierde realidad y sólo reina la igualdad pura de la esencia". 


La Escala de Jacob. Manuscrito

Introducción a la Ciencia Sagrada".
Programa Agartha.
Federico González y Colaboradores
https://www.introduccionalsimbolismo.com/Programa_Agartha.pdf
Ver también: "Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos". Federico González
https://www.diccionariodesimbolos.com/escalera_escala.htm#diccionario
Nuestra anterior POST: "Imágenes escultóricas de la escala de Jacob"
http://dmiventana.blogspot.com/2014/12/imagenes-escultoricas-de-la-escala-de.html

lunes, 25 de noviembre de 2019

MARÍA, TROVADORA DE FRANCIA


“Si Dios te ha concedido el don de la elocuencia y una preciosa erudición, no debes ocultar ni callar nada. Antes bien, debes hacer públicos tus talentos. En conocimiento y alabanza de las gentes, las flores de la inteligencia fructifican.

Quien desee dominar sus vicios debe afanarse en el estudio y emprender una obra ardua: sólo la poesía nos libera del miedo y del dolor. Por todo ello, comencé a pensar en realizar alguna buena historia, trasladada al romance del latín. Pero no me atrajo la idea: había demasiadas ya. Pensé en los Lais que había oído. No dudé más.
¡Oid ahora el comienzo!”

Con estas palabras escritas en el siglo XII comienza María, trovadora de Francia, su libro de Lais (canto narrativo) donde recoge doce bellas historias de amor, todas ellas con un doble lenguaje, afectivo e iniciático, que había oído contar a los bardos bretones. Con su libro, esta trovadora medieval rescata para siempre las leyendas celtas creando un género literario plagado de hadas que raptan a los donceles para trasladarlos a Ávalon y donde nobles y leales caballeros por obtener los amores de su dama, de la que se habían "enamorado de oídas", se enfrentan a toda clase de peligros guiados siempre por las órdenes de Amor, el dios que reina e impone sus propias reglas. M.A.D.

Pintura: Gastón Bussiere (1862-1929)

martes, 5 de noviembre de 2019

ENTRADA AL LUPANAR O CUEVA DE LAS LOBAS



Las Lobas o Lupercas eran sacerdotisas que aparecen directamente relacionadas con la enseñanza y con el mito romano según el cual Rómulo y Remo fueron amamantados por una loba. Estas ministras del culto, conocidas también como Lupas, ejercían sus funciones en una gruta-santuario llamado Lupercal o Lupanar, una gruta abierta en las laderas del Palatino de Roma que aún puede verse con sus misteriosos dibujos.

Los datos acerca de esta tradición femenina han dado a conocer que las Lobas o Lupercas, realizaban ritos mágicos y aquelarres para fertilizar la tierra y atraer las energías celestes al ámbito del hombre, con el fin de fecundar y vigorizar dicho espacio. Estas cofradías de mujeres mantenían en el lupanar un centro cultural y político donde ejercían de maestras y nodrizas de niños ajenos, amas de cría que nutrían e instruían a los niños y jóvenes, enseñándoles la escritura, la música, el relato de los mitos, la magia natural y formas de la magia egipcia, la confección de talismanes y otras tantas técnicas artesanales.

De esta tradición iniciática femenina procede el epíteto “Alimentadora” que se daba también a las sacerdotisas de Deméter, en Eleusis, llamadas maestras nodrizas, o abejas, o sea las que nutren, maestras alimentadoras del espíritu y la inteligencia.

La razón de que estas mujeres se identificaran con el lobo está en el simbolismo de este animal asociado al mismo tiempo con la luz y la oscuridad. Representa pues la unión de los contrarios, por un lado, feroz y maléfico y por otro un animal luminoso capaz de ver y ser luz en la noche. De ahí que en algunas mitologías, por ejemplo, la escandinava, el lobo sea un símbolo de reintegración cíclica. 

Algunos textos comentan que la boca del lobo se traga el sol en cada final de ciclo, y que lo vuelve a desembuchar cuando inicia el ciclo siguiente. En ese sentido simboliza la muerte cósmica, y por eso se le tiene como dios de los infiernos o como el propio Diablo, a veces también identificado con el perro, guardián del umbral entre la vida y la muerte.



Una investigación arqueológica ha reunido los nombres de sesenta y cinco de estos Lupercales, escuelas-templos o santuarios-bibliotecas, ya que fue en ellos donde se acumularon las tablillas con escritos, pergaminos o libros que contenían todo el Saber acumulado.

Algunos de los nombres de estos Santuarios son: Afrodisión y Argirión por Afrodita; Argé, Artemisión por Artemisa; Ateneo por Atenea; Eleusinión por Deméter (Eleusis); Heraión por Hera; Iseion por Isis; Letoón por Leto; Lupanar y Lupercal de Acca Lupa o Acca Luperca; Minervión por Minerva; Miseón por Cibeles; Murcia por Venus; Museión de Musa, Tesmoforión por Deméter Tesmófora. Mª Ángeles Díaz

Añado el vídeo con la conferencia completa "Simbolismo del Carnaval", que fue la que presenté yo dentro de un ciclo dedicado al Folklore, en el Centro de Estudios de Simbología de Barcelona fundado por Federico González y clausurado poco después de su fallecimiento en 2014.

jueves, 31 de octubre de 2019

ACERCA DE NUESTRO INTERÉS EN CIERTAS BIOGRAFÍAS


 El criterio con el que abordamos nuestras biografías tiene un sentido bien definido que se resume muy bien en el siguiente acápice del Programa Agartha:


Hemos estado ofreciendo una serie de escuetas "biografías" (Heracles-Hércules, Moisés, Hermes, Pitágoras, Platón, Isis) de "personas", seres o entidades que han encarnado estados espirituales y necesariamente los han volcado sobre el medio, según era su destino y su función. No nos interesan de estas historias arquetípicas los rasgos humanos y anecdóticos ni las valoraciones a que esos enfoques se prestan. Creemos que son importantes al ser simbólicas, es decir como reveladoras de determinadas pautas esotéricas, perfectamente asimilables –en cuanto son ejemplares– al hombre en general, por ser universales y no sujetas por eso al espacio y al tiempo sino de modo secundario. 

Tienen también otra función: la de ir preparando el camino para el conocimiento y la comprensión de otra historia, secreta para los que no son capaces de profundizar y establecer relaciones entre símbolos y se sienten satisfechos con las cómodas e inverosímiles historias oficiales. La verdadera historia es otra cosa. Y los occidentales podemos leer en la nuestra como en una simbólica de ritmos y ciclos, una danza de cadencias y entrelazamientos, no casuales por cierto, y donde todos y cada uno de los hechos adquieren un significado en la armonía del conjunto, que se contempla bajo una lectura diferente, bañada por una nueva luz. Además, y es lo importante, esto es especialmente válido para ser aplicado a nuestra propia vida, a las anécdotas, aconteceres e historias relativas de nuestra existencia. Las cuales han de ser consideradas bajo un enfoque simbólico y nunca como un conjunto de posesiones personalizadas y exclusivas con las que nos identificamos. 


INTRODUCCIÓN A LA CIENCIA SAGRADA, PROGRAMA AGARTHA, DE FEDERICO GONZÁLEZ Y COLABORADORES 



martes, 1 de octubre de 2019

PINACOTECA SIMBÓLICA. FILÓSTRATO SOBRE LA PINTURA Mª Ángeles Díaz


"Quien no ama la pintura es injusto con la verdad, es injusto con toda sabiduría que les ha sido dada a los poetas –pues tanto éstos como los pintores contribuyen por igual al conocimiento de los hechos y apariencia de los héroes- y desprecia las proporciones por las que el arte se vincula a la razón. Para el que quiere ejercer su ingenio, la pintura fue inventada por los dioses a partir de las formas naturales, como los prados pintados por las Estaciones o los fenómenos celestes; pero para quien investiga el origen del arte, es la imitación el hallazgo más antiguo y más afín a la naturaleza, y fueron hombres sabios quienes la inventaron, llamándola unas veces pintura y otras arte plástica.

Hay muchas formas de artE plástica: el modelado, propiamente dicho, la imitación en bronce, la obra de quienes trabajan el mármol blanco o el de Paros, la talla en marfil y, por Zeus, hasta la glíptica. 

La pintura, en cambio, está basada en los colores, y, aunque sólo se sirve de éstos, con ellos se las ingenia mejor que el arte plástica con sus muchos medios. Porque reproduce el sombreado y permite reconocer la mirada del loco o de quien está triste o alegre. Un artista plástico no es capaz de reproducir el brillo de los ojos, mientras que la pintura sabe representar el ojo azul, verde o negro, y conoce también la cabellera rubia, pelirroja o dorada, el color de los vestidos y de las armas, las habitaciones, las casas, los bosques, las montañas, las fuentes y la atmósfera que todo lo envuelve". Filóstrato. Filósofo griego. 

Pintura: Danza de la música del tiempo. Nicolás Poussin (1636)

AD FINES, CORTOMETRAJE Y COMENTARIO DE FRANCISCO ARIZA


De este cortometraje nos dice Francisco Ariza, uno de los protagonistas, en su página de Fb: 
"Este es un simpático cortometraje producido por el Taller de Cinema de Martorell (Barcelona), en donde interpreto el personaje de un antiguo director de museo. Se titula “AD FINES”, en alusión al “limite” o “término” que separaba dos territorios dentro de la provincia romana de la Tarraconense, el de Tarraco y el de Barcino, límite que estaba ubicado en la actual villa de Martorell. Esta es famosa por su puente de origen romano que salva el río Llobregat, el cual fue construido por la “VI Legio Victrix”, aunque en la Edad Media (siglos XIII-XIV), se le añadió una estructura en su parte superior característica de la arquitectura gótica.

La trama, aderezada con un toque de suspense de “cine negro” y rodada por igual en catalán y en castellano, consiste fundamentalmente en una reflexión sobre el amor y el tiempo, y más concretamente sobre el “cruce” de dos épocas distintas, haciendo posible que dos amantes de hace veinte siglos se vuelvan a encontrar hoy en día en el lugar donde se vieron por última vez, en el puente, reparando así un amor truncado por las circunstancias de la vida. Si el río es un símbolo del tiempo que fluye, el puente es aquí el que "salva" ese fluir y el que permite dicho reencuentro.

El “amor nunca muere” podría ser la conclusión final, lo cual no es para nada descabellado pues eso mismo es lo que significa etimológicamente la palabra amor: “a-mor = no muerte”. Ese es en realidad el “tesoro” que buscan los protagonistas, aunque algunos, como les sucede a los tres mafiosos, no lo hayan entendido así.
Francisco Ariza junto a algunos compañeros de rodaje de Ad Fines


Francisco Ariza junto a algunos compañeros de rodaje. En el centro el director 
Francisco Ariza junto a los dos protagonistas de Ad-Fines




domingo, 29 de septiembre de 2019

ARCÁNGEL MIGUEL, JEFE DE LAS MILICIAS CELESTES. Federico González Frías. Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos


"Miguel: Jefe de las milicias celestiales relacionado con el fuego y la guerra, lleva en una mano una espada y en la otra una balanza porque a la hora del juicio de las almas pesa sus valores. Su nombre significa "¿quién como Dios?".

Es típicamente solar y por ello se lo equipara a Tifereth, el centro crístico". Entrada: Arcángel

Federico González Frías
Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos
Pintura de la Escuela Cuzqueña


martes, 17 de septiembre de 2019

RENÉ GUÉNON ACERCA DE LA LEYENDA DEL SANTO GRIAL

La doncella del Grial. Anthony Frederick

Texto Mª Ángeles Díaz

Estos días estoy leyendo los capítulos que René Guénon le dedica al Simbolismo del Grial, "El Santo Graal" (Símbolos Fundamentales de la Ciencia Sagrada). De esta lectura son los siguientes extractos que, a mi entender, sintetizan muy bien lo fundamental de dichos capítulos en los que, con su maestría habitual, Guénon nos introduce en los elementos esenciales que conforman la tradición del Grial.

Uno de los tapices que componen la serie realizada 
por William Morris en el siglo XIX con la leyenda del Santo Grial 


"No nos parece dudoso que los orígenes de la leyenda del Graal deban remitirse a la transmisión de elementos tradicionales, de orden iniciático, del druidismo al cristianismo; habiendo sido esta transmisión operada con regularidad, y cualesquiera hayan sido por lo demás sus modalidades, esos elementos formaron desde entonces parte integrante del esoterismo cristiano".


Frescos alusivos a la leyenda artúrica en la Biblioteca Pública de Boston.
Edwin Austin Abbey

"La existencia del esoterismo cristiano en el Medioevo es cosa absolutamente segura; abundan las pruebas de toda clase, y las negaciones debidas a la incomprensión moderna, ya provengan, por otra parte, de partidarios, ya de adversarios del cristianismo, no pueden nada contra ese hecho".



Ilustración en un manuscrito medieval en la que el Rey Arturo y sus caballeros se encuentran ante el Santo Grial

"Nótese bien que decimos “esoterismo cristiano” y no “cristianismo esotérico”; no se trata de modo alguno, en efecto, de una forma especial de cristianismo, sino del lado “interior” de la tradición cristiana; y es fácil comprender que hay en ello más que un simple matiz. Además, cuando cabe distinguir así en una forma tradicional dos fases, una exotérica y otra esotérica, debe tenerse bien presente que no se refieren ambas al mismo dominio, de manera que no puede existir entre ellas conflicto ni oposición de ninguna clase; en particular, cuando el exoterismo reviste el carácter específicamente religioso, como es el caso aquí, el esoterismo correspondiente, aunque tomando en aquél su base y soporte, no tiene en sí mismo nada que ver con el dominio religioso". 


Biblioteca pública de Boston. 
Sala donde se encuentran los frescos con la leyenda artúrica. 


"Queremos aludir aquí al simbolismo de la desaparición definitiva del Graal: que éste haya sido arrebatado al Cielo, según ciertas versiones, o que haya sido transportado al “Reino del Preste Juan”, según otras, significa exactamente la misma cosa".

"Se trata siempre de esa misma retirada de lo exterior hacia lo interior, en razón del estado del mundo en determinada época." 

Las doce doncellas bailarinas. Ruth Sardenson


"Tal retirada no se aplica aquí, por lo demás, sino al lado esotérico de la tradición, ya que en el caso del cristianismo el lado exotérico ha permanecido sin cambio aparente; pero precisamente por el lado esotérico se establecen y mantienen los vínculos efectivos y conscientes con el Centro supremo". 

"Que algo de él subsista empero, aun en cierto modo invisiblemente, es forzosamente necesario en tanto que la forma tradicional de que se trata permanezca viva; de no ser así, equivaldría a decir que el “espíritu” se ha retirado enteramente de ella y que no queda sino un cuerpo muerto". 

"Se dice que el Graal no fue ya visto como antes, pero no se dice que nadie le haya visto más; seguramente, en principio por lo menos, se halla siempre presente para aquellos que están 'cualificados'". 


Edwin Austin Abbey. Rey Lear, 1898.

ENTRADAS DEL BLOG SOBRE ESTE TEMA:

domingo, 8 de septiembre de 2019

SIMBOLISMO DEL RAPTO ENTRE LOS DIOSES.


Frecuentemente aparecen actos de secuestro en los relatos sobre los dioses y los héroes, se trata siempre de dramas simbólicos y son una forma de explicar el rapto que sufre el alma que es seducida o atraída por el Amor al Conocimiento. Cuanto más inocente y virgen sea esta alma, mayor atractivo tiene para el espíritu ya que así puede modelarla de acuerdo a él mismo y hacer de ella su paredro. No su gemela, sino su esposa, su igual a la que poder inspirarle toda clase de cosas bellas y sorprendentes. Eso mismo se cuenta precisamente acerca de las musas de las que se dice que cuando se apoderan de un alma para inspirarla la transportan a sus moradas donde le enseñan odas y otros poemas que sirven para la enseñanza de las generaciones nuevas.
Arriba El Rapto de PerséfoneAlessandro Allori
sobre estas líneas:
 Mismo tema en los Jardines de Versailles.
Escultura de Girardon sobre dibujos de Le Brun.

El proceso iniciático del alma es asimilado al de la semilla secuestrada por Amor para fecundarla y devolverla de nuevo al mundo trasformada ya en su esposa. A esta clase de amor se refieren precisamente las leyendas que funden a Perséfone con Afrodita-Venus. Esta unión de los contrarios, a veces forzada, señala que ambas partes del ser humano (alma y espíritu) han de vivir juntas el paso por la caverna iniciática. Morir o disolverse juntos para nacer finalmente a su unidad. Es lo que en el Hermetismo y la Masonería se conoce como la realización de las Bodas Alquímicas. Orfeo se refiere a este mito invocando a la bella Afrodita en estos términos


"Venerable compañera de Baco. Que te complaces en las festividades. Propiciadora de las bodas. Madre de los Amores. Manantial de persuasión que se complace en el lecho. Apasionada por los hombres. Vivificadora que a muchos pueblos cautivas por la desenfrenada fuerza de la pasión amorosa".


Perséfone y Dioniso. Pinax o tabla. Locri.

Y en este mismo sentido, la controvertida y mítica poetisa griega Safo, la invoca para que sea su aliada en los temas del amor:

"¡Acude a mí [Afrodita] y líbrame de mis penas, y todo aquello que mi corazón desea que se cumpla, cúmplemelo tú en persona, sé mi aliada! Sólo contemplarte un solo instante y ya ni una sola palabra decir puedo, mi voz se quiebra y un tibio fuego al momento recorre mi piel, con mis ojos nada veo, y sordos tengo los oídos, de arriba abajo el sudor me brota y toda yo tiemblo, más verde que la hierba estoy y sin embargo siento que poco me falta para la muerte".

Este enamoramiento pasional forma parte del viaje iniciático y se experimenta como un tipo de arrebato calificado por algunos maestros herméticos como una locura de amor por el Conocimiento y, como tal, experimentada como ardor intenso en el corazón por lo que ésta sólo ha podido ser comparada a la pasión amorosa. De tal modo es importante ese furor pasional que sin el calor que provoca no hay combustión ni transformación de la conciencia; ese es el sentido simbólico de que Deméter, en calidad de Nodriza, pusiera en el fuego al niño que criaba, el príncipe de Eleusis, primer iniciado en los misterios de la diosa, y a quien ésta quería hacer inmortal como a un dios.

La cultura popular, que si bien no crea sí conserva las tradiciones a través del folklore, ha recogido la idea del rapto simbólico y de las Bodas Alquímicas entre el espíritu y el alma, asociándolas a los cortejos nupciales; es así que en algunos ritos de esponsales incluso se escenifica el rapto de la novia por parte del novio o de algún familiar de éste, que lo hace en su nombre, dando con ello inicio a la ceremonia. Casi siempre amparándose en la noche se produce el secuestro de la mujer para conducirla a su nueva casa, y en ocasiones nuevo pueblo, ritualizando mediante esta escenificación el cambio de estado. Siendo secuestrada, la novia es, con respecto a sus dioses tutelares (es decir los dioses lares y los penates que eran los propios de cada familia y de sus hogares), inocente de haberlos cambiado por otros nuevos, evitándose con esto el enojo de cualquiera de ellos. Hacer traspasar a la recién casada el umbral de su nueva casa en brazos del marido tiene su raíz en esta tradición del rapto que ejemplifica el secuestro sagrado del alma por el espíritu fecundante.



Rubens. El rapto de las hijas de Leucipo de 1616

El arte en la antigüedad, y luego en el Renacimiento, especialmente el pictórico, escultórico, la cerámica, la tapicería, el bordado, etc., se vieron completamente inspirados por este mito del rapto. Hoy podemos ver escenas reproduciendo el secuestro de Perséfone-Proserpina por Hades, el de Europa por Zeus o el de la hermosa Helena (ganadora del primer certamen de belleza) por el príncipe troyano Paris, en los principales museos del mundo. Son escenas representadas sobre lienzos, decorando vasos, fuentes, ánforas, sobre baúles o arcones, así como en otros muchos enseres pertenecientes a ajuares, lo que se advierte al ver que en bastantes de estas piezas se presentan escenas nupciales en donde la novia, engalanada según las costumbres de la época, aparece violentada de alguna manera, bien siendo agarrada por el brazo o directamente viéndose introducida en un carro con el que será conducida a su nueva morada. La tradición popular ha conservado este mito, aun sin comprenderlo en su esencia más profunda, en la costumbre de que los nuevos esposos se retiren de la ceremonia nupcial en una carroza o coche, a menudo tirado por caballos, con el que emprenden su primer viaje de casados, desapareciendo así de entre los suyos para morir definitivamente a su etapa anterior y tornar renacidos inmersos ya en su nueva vida de casados.

La asociación tradicional que hace del matrimonio y de la muerte asuntos semejantes, en el sentido de que ambas situaciones suponen un tránsito a otro estado, también ha quedado arraigada en la memoria popular, ya que en muchos lugares aún se acostumbra a guardar el traje de la boda para el propio funeral. El mismo origen mítico tiene la costumbre de ataviar, como si de una novia se tratase, a la joven fallecida antes de haber sido desposada. E igual equivalente simbólico tiene, entre algunos pueblos americanos y también africanos, la manta nupcial utilizada en el lecho y empleada luego como mortaja.

Perséfone, es un aspecto de la diosa que encarna tanto las energías que descienden del cielo, como aquellas ascendentes que impulsan el crecimiento de la nueva planta; por tanto, además de la semilla, Perséfone simboliza la lluvia que emanando del cielo penetra en la tierra y la fertiliza. De ahí que esta joven diosa sea hija de Zeus, dueño de las nubes y del rayo, y a veces también su esposa, en realidad siempre su contraparte y uno de sus aspectos femeninos.


Luca Giordano. El Rapto de Helena 1680-1683


Este mito violento del rapto por amor, única fuerza capaz de unir a los contrarios, tomado como idea de un amor superior, es compartido por otros muchos pueblos. Por ejemplo, entre los aztecas Xochiquetzal, diosa del amor, la vegetación, las flores y la fecundidad, y esposa de Tlaloc, el dios del agua y la lluvia, también es raptada por el dios del mundo subterráneo para liberarla renovada. Es cierto que esta relación entre las energías celestes y telúricas, simbolizadas por estos mitos, se establecen por intermedio del aire, la lluvia y otras deidades atmosféricas y de la tormenta como el trueno, el rayo o el relámpago directamente ligadas a ellos, y que el viento aparece como trasformador y emisario de la resurrección vegetal, como dice Federico González, pero también aclara que
"de ninguna manera son sólo eso las deidades correspondientes al viento. El aire también transporta el sonido e igualmente el polen y las semillas de las plantas. Pero por sobre todo es el símbolo del espíritu, el aliento o soplo vital, e inclusive de la palabra, y en este sentido debe recordarse al verbo como vehículo creacional y generativo, presente en numerosas tradiciones universales y también mencionado en varias de la América Antigua, especialmente cuando se comprende que ese verbo no es otra cosa que el logos griego. En todo caso, el viento como gestor de la fertilidad de la tierra interviene perennemente en el acto creacional, precediendo a las lluvias que son su consecuencia". Los Símbolos Precolombinos, cap. XVI: "Plantas y animales sagrados". Mª Ángeles Díaz
El Rapto de Europa. Rembrandt

EN POS DE DEMÉTER. Artículo completo en Revista Symbolos Arte-Cultura-Gnosis 27-28
Y en la página de la Librería Dos de Enero, sección Symbolos
En la Biblioteca Hermética PDF, con el título DEMÉTER. SÍMBOLOS Y RITOS DE LA DIOSA MADRE.
http://dmiventana.blogspot.com/2019/01/en-pos-de-demeter-revista-symbolos.html


IMAGEN DE ARRIBA: Alessandro Allori. El Rapto de Perséfone


lunes, 2 de septiembre de 2019

EN EL ÚTERO DEL COSMOS. TEATRO DE LA MEMORIA, FEDERICO GONZÁLEZ

Francisco Ariza y Mª Ángeles Díaz durante un ensayo de la Colegiata

"Lamentablemente se confunde a la humildad con la tontera. El humilde sabe que no tiene nada. El tonto quiere quedarse con lo que nunca tuvo. 

Dos actitudes mentales  completamente diferentes. El segundo se resigna, lo hace a su pesar y con odio; el primero acepta y participa de la Obra con amor. 

Advirtamos otra clara diferencia: la unidad se desdobla produciendo el binario y nunca el binario podría ser el origen de la unidad. En esos pequeños detalles, al parecer molestos, e inatendibles, nos hemos derrochado toda una civilización. 

Sólo un mundo ignorante puede imaginar que el átomo de los griegos, es decir, el concepto de lo irreductible, pueda ser reducido. Se supone que enfatizando estas calumnias ante la opinión pública, lo irreductible deja de ser tal, o desaparece. 

Si decimos: que lo reductible es lo irreductible, que la uniformidad es la unidad, que la substancia es la esencia, que existir es ser, que la personalidad o la individualidad es el Yo, que la humanidad es lo divino, que lo cósmico es el infinito, que lo espiritual es material, que lo más bajo es lo más alto, que lo grande y múltiple es lo valioso, que nuestras miserias son importantísimas, no diremos sino lo que dice el amo invertido de este mundo". En el Útero del Cosmos. Teatro de la Memoria Federico González Frías.