sábado, 19 de septiembre de 2015

La Tota Pulchra

"Tota Pulchra" es el título que se da a la Inmaculada y que significa "Toda hermosura".

Y así, con con el nombre de "Escalera de la Tota Pulchra" se conoce la pintura mural que podemos admirar en el Santuario de la Virgen de las Huertas de Lorca, en España, la cual cubre la cúpula y escalera del Santuario.

Dicha pintura está representando a la Jerusalén Celeste, la que vemos murada con doce puertas custodiadas por otros tantos ángeles figurados bajo el arco de las mismas. Son tres puertas en cada punto cardinal y una multitud de edificios que se observan tras las murallas. La pintura se adapta a la descripción que hace Juan en el libro del Apocalipsis: 

" Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, preparada como una novia ataviada para su esposo".

En el centro de la cúpula aparece un cordero rodeado por un círculo del que irradian haces de luz y en el que se lee: Et civitas non eget sole neque luna... Que significa: "Y la ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna para que resplandezcan sobre ella, porque la claridad de Dios la ilumina".

En el cielo se contempla, entre la ciudad y el anillo donde se halla el cordero, la figura de la Inmaculada, en torno a la cual gira el ciclo pictórico.


Como se aprecia en las fotos el fresco dedicado a la Tota Pulchra es una hermosura, propia del Nombre que simboliza. Data del Siglo XVIII y sorprende por la intensidad y la plenitud de estas pinturas, pues no dejan ni un solo centímetro de su superficie sin decorar imitando su autor Antonio José Rebolloso, un pintor lorquiano, las pinturas de Andrea Mantegna en la "Camara de los Esposos", fresco del palacio ducal de Mantua. 

Pero la historia de este Santuario comienza mucho antes, justamente el 23 de Noviembre de 1244 cuando el Príncipe Alfonso, que llegaría a ser el rey Alfonso X el Sabio, conquista Lorca a los árabes. Allí, en un lugar elevado, mandó construir una fortaleza defensiva sobre lo que había construido ya, y con el tiempo se convirtió en un Santuario que albergaría la talla de la Inmaculada que él mismo portó como estandarte en la batalla.
Esto nos recuerda un episodio ocurrido durante la reconquista de Córdoba llevada a cabo por su padre, Fernando III el Santo. Él también levantó en la sierra un Santuario a la Virgen de Linares  sobre una atalaya árabe que aún se ve.

Y para seguir el tema os remito a la siguiente entrada publicada recientemente en uno de nuestros "blogs hermanos": La Invencible Generala.





domingo, 13 de septiembre de 2015

La Venus Frejús


"Embriágame, mi diosa, quiero beber tu vino delicioso y si he de penar por este hecho pagaré el precio necesario pues quien no sufre por amor no ama". Federico González Frías. Rapsodia.

Sobre estas líneas Afrodita, obra del escultor Calímacos (siglo v a. C.) considerado creador del "estilo bello" en la arquitectura, y el capitel corintio que inventó así lo pone de manifiesto. 

La Afrodita de Calímaco fue una de las esculturas más célebres de la Antigüedad. Ésta réplica romana que se expone en el Louvre, pertenecía al jardín de las Tullerías que es el primer jardín renacentista que se construyó en Francia a pedido de Catalina de Medici, última descendiente de la saga de la ilustre familia italiana florentina, la cual fur reina del país galo. 

Ésta preciosa y refinada escultura de mármol se conoce como la Venus Frejús por ser en ésta la localidad del sur de Francia donde apareció la escultura en el año 1650. 


Según cuenta Vitruvio en uno de sus volúmenes de Arquitectura, Calímaco inventó el bello capitel corintio al ver la forma que tomaban las hojas de acanto que salían alrededor de un cestillo colocado en la tumba de una joven en Corinto.

Capitel corintio, que junto al estilo Jónico y Dórico constituyen los órdenes en los que se fundamenta la arquitectura Occidental.

domingo, 6 de septiembre de 2015

La Venus de Arlés

 "¡Óyeme, Venus! En tu nombre, en tu nombre se dijeron esas cosas tan bonitas. En tu nombre, esos sueños son ahora para todos pues sin eso qué otra cosa nos quedara a los hombres sino el llanto que produce nuestro olvido…" (Rapsodia, obra teatral de Federico González Frías).


Conocida como la Venus de Arlés, ésta es sin duda una de las más bellas esculturas que de la diosa del Amor que se han conservado. Está esculpida en mármol de Himeto y data de finales del siglo I a. C. La escultura sigue el modelo de la Afrodita de Tespias, obra del siglo IV a. C. realizada por el famoso Praxíteles por encargo de la Cortesana Priné, la cual es mencionada, junto a otras esculturas, por Pausanías.



 Teatro Romano de Arlés (Francia) donde en 1651 apareció la bellísima escultura de la diosa Venus. Una figura de casi dos metros de altura que en la actualidad se encuentra en el Louvre.



Monte Himeto, situado al sur de Atenas, de donde se extrajo el mejor y más blanco mármol de toda el Ática griega.


jueves, 6 de agosto de 2015

Los Gitanos de Saintes Maries de la Mer


Imagen de las dos Santas Marías arribadas a las costas francesas en una barca. 
*
Antes de viajar a Saintes Maries de la Mer, en la zona conocida como La Camarga francesa, habíamos leído lo que René Guénon escribió acerca de esta sorprendente y bella localidad situada en la costa, en el delta del Ródano. Nos referimos a la relación de carácter misterioso que este lugar, y su santuario, posee con los Gitanos.
Por él supimos que aquí, donde la fuerte presencia de caballos blancos originarios ofrece estampas maravillosas, los Gitanos anualmente se reúnen en su cripta para celebrar sus ritos en honor a la “Reina de los Gitanos”, la cual
“porta el nombre, o mejor el título, de Sarah, nombre también de la santa que reconocen como patrona y cuyo cuerpo descansa en la cripta”[1].
Pero Guénon distingue dos clases de Gitanos, unos los creadores de este antiguo rito y otros los Gitanos caldereros, “domadores de osos”, etc., a los que los primeros consideran incluso sus enemigos.
“Cuando se habla de los Gitanos es indispensable hacer una distinción demasiado frecuentemente olvidada: hay en realidad dos tipos de Gitanos que parecen ser absolutamente extraños entre sí, y que inclusive llegan a tratarse como enemigos; no tienen las mismas características étnicas, ni hablan la misma lengua, ni ejercen los mismos oficios. Por un lado están los Gitanos orientales o Zíngaros que son principalmente domadores de osos y caldereros; por otro lado están los Gitanos meridionales o Gitanos propiamente dichos, llamados "Caraques" en la lengua de Oc y en Provenza, y que son casi exclusivamente tratantes de caballos: solamente estos últimos son los que se reúnen en Saintes-Maries”[2].
Guénon considera factible la hipótesis de que los Gitanos de Saintes Maries de la Mer, estén relacionados con los Judíos (e incluso con los Pieles Rojas de América, mediante un vínculo con la raza atlante). En cualquier caso lo que se intenta señalar es que se trata de pueblos diseminados, pueblos que han perdido sus tradiciones e incluso su lengua viéndose forzados a vivir en un medio extraño en el que se sienten extranjeros.
“Tanto unos como otros se sirven de la lengua de las regiones en donde viven, entremezclando algunas palabras que les pertenecen, hebreas en el caso de los Judíos, y, en el caso de los Gitanos, palabras que les vienen también de una lengua ancestral de la cual constituyen los últimos restos. Estas semejanzas pueden explicarse considerando la condición de existencia de estos pueblos forzados a vivir dispersos en medio de extranjeros”[3].
Guénon encuentra evidencias de que ambos pueblos, gitano y judío, pudieran, efectivamente, haberse unido en la tribulación y desarrollar en esta cripta sus ritos conjuntos, amparados por las organizaciones del Compañerazgo, “donde no cabe el problema étnico”, y por lo tanto habría sido la “cobertura” idónea para sus misteriosas relaciones, lo cual estaría señalado, entre otras cosas, por el propio título que dan a su reina: Sarah, forma femenina de Sar, que es hebreo y significa “princesa”.

Símbolo a la entrada del santuario de Saintes Maries de la Mer.


Respecto al arte con los caballos cabe referir lo que Friedrich Cammerschulze, el alquimista y cabalista que instruye al joven Balthasar Kober en la novela hermética de Fréderick Tristan, le explica a su alumno acerca de cierta organización iniciática que denomina como "clérigos errantes" la cual, allá por 1590, empleaba la palabra "caballo" asociada a cabalus latino y por lo tanto a su tradición, la cábala, en el fondo un juego de palabras para confundir al profano, y añade:
"Al ser el caballo psicopompo, barquero de las almas en la muerte, montar un caballo supone dominar la muerte. Es estar muerto en la vida profana y haber nacido de nuevo, re-nacido en la vida divina"[4].
Y a continuación el narrador cuenta:
"Así, todos los caballos que Balthasar vio durante aquellos cinco meses le parecían mensajeros de Dios, que estaban allí para transmitirle noticias del más allá. De ahí que, en vez de pasearse sobre sus lomos el muchacho prefiriera hacerles preguntas en la cuadra, donde pasaba horas enteras en su compañía"[5].
Seguidamente será el propio aprendiz quien da cuenta de su experiencia en el arte de los caballos:
"Lo que aprendí de los caballos no era de orden intelectual, como es de prever. Yo tenía la facultad de penetrar en lo invisible con la misma facilidad con que entramos en una casa acogedora. Llamamos a la puerta y la puerta se abre inmediatamente. Quien no haya sentido amor por los caballos no puede entender lo que significa realmente la travesía de los mundos tal como yo la viví gracias a esos animales dotados para el gran viento del Espíritu"[6].


Como podemos apreciar en esta imagen, Saintes Maries de la Mer posee un bello humedal donde se encuentra la mayor población de flamencos de Europa, una importante presencia de toros bravos y por supuesto sus famosos caballos blancos, conocidos como caballos blancos del mar. Mª Ángeles Díaz

Notas:
1,2,3: René Guénon. Estudios sobre la Masonería y el Compañerazgo. Cap. IV, "El Compañerazgo y los Gitanos".

4,5,6: Frédérick Tristan. Las Tribulaciones heroicas de Balthasar Kober. Edhasa 1986.



viernes, 31 de julio de 2015

René Guénon. A propósito de los Nobles Viajeros



René Guénon. 1925
René Guénon, en el capítulo titulado “A propósito de los peregrinajes” perteneciente a Estudios sobre la Franc-Masonería y el Compañerazgo, amplía la idea cualitativa del viaje al hablarnos precisamente de él como un símbolo del viaje interior, y señala que las pruebas simbólicas de la iniciación también son llamadas “viajes”, que la vida en la tierra es en efecto un “pasaje” y que nuestra verdadera patria es celeste. En ese capítulo menciona a los “nobles viajeros”, expresión que era utilizada en la Antigüedad para designar a los iniciados con motivo de sus peregrinaciones. Y cita al poeta L. Milosz, el cual expone lo siguiente:

Los “nobles viajeros” es el nombre secreto de los iniciados de la antigüedad, transmitido por tradición oral a aquellos de la Edad Media y de los tiempos modernos (...) Los peregrinajes de los iniciados no se distinguían de los comunes viajes de estudio, salvo por el hecho de que su itinerario coincidía rigurosamente, bajo las apariencias de un trayecto azaroso, con las aspiraciones y aptitudes más secretas del adepto. Los ejemplos más ilustres de tales peregrinajes nos los brindan: Demócrito, iniciado en los secretos de la alquimia por los sacerdotes egipcios y por el sabio persa Ostanes, así como en las doctrinas orientales durante su permanencia en Persia y, según algunos historiadores, en la India; Tales, formado en los templos de Egipto y de Caldea; Pitágoras, que visitó todos los países conocidos por los antiguos (y muy posiblemente la India y la China) y cuya estadía en Persia se distinguió por sus encuentros con el mago Zaratas, en las Galias por su colaboración con los Druidas y, finalmente, en Italia por sus discursos ante la Asamblea de los Ancianos de Crotona. A estos ejemplos, sería oportuno agregar las estancias de Paracelso en Francia, Austria, Alemania, España y Portugal, Inglaterra, Holanda, Dinamarca, Suecia, Hungría, Polonia, Lituania, Valaquia, Carniola, Dalmacia, Rusia y Turquía, así como los viajes de Nicolás Flamel por España, donde el Maestro Canches le enseñó a descifrar las famosas figuras jeroglíficas del libro de Abraham el Judío. El poeta Robert Browning definió la naturaleza secreta de estos peregrinajes científicos con una estrofa extraordinariamente rica en intuición: “Veo mi itinerario como el ave su ruta sin huellas; un día u otro, en su día predestinado llegaré. El me guía, El guía al ave”[1].
 Tomado de Francisco Ariza, El Simbolismo del Viaje.




[1] Aparte de los mencionados Nicolás Flamel y Paracelso, hubieron muchos maestros herméticos y alquimistas que fueron grandes viajeros, y por ubicarnos en una sola época, el Renacimiento, donde además se propició la comunicación a distintos niveles, debemos mencionar como ejemplos ilustrativos a John Dee, Michel Maier, Durero, Giordano Bruno, etc. Ellos, entre otros muchos, recorrieron los caminos de Europa creando un tejido de relaciones entre las personas e instituciones culturales que contribuyeron a que las ideas de la Tradición se mantuvieran vivas en una época que ya estaba inmersa en los profundos cambios que trajeron los tiempos modernos. Por otro lado, decir que los viajes legendarios de Christian Rosencreutz (fundador mítico de la Orden hermética de la Rosa-Cruz) fueron para muchos un paradigma del viaje iniciático. Recordemos, en fin, que en el Compañerazgo, y acorde con la naturaleza de esta tradición (muy próxima a la Masonería) se institucionalizó de alguna manera el viaje iniciático, pues el compañero tenía que realizar, en un determinado momento del aprendizaje de su oficio, un viaje -conocido como el “tour de France”- por distintos centros y localidades de la geografía.

sábado, 25 de julio de 2015

Hermes Ogmius, el que ata por la palabra


Hermes Ogmius Psicopompos, por Alberto Durero


Hermes Ogmios es, en la mitología celta, el dios de la elocuencia. El que ata a sus adeptos con cadenas de ámbar que por su fragilidad cualquiera puede romper cuando quiera.


Ogmios se ha identificado también con Heracles pero en cualquier caso atrae a los seres a través de la magia de sus palabras con las que otorga sus bendiciones o maldiciones a sus enemigos.



jueves, 23 de julio de 2015

Palmera

Palmera de alabastro, fragmento procedente de la "Arabia Felix" (actual Yemen), patria de la reina de Saba.


"Palmera. Nombre genérico de distintas variedades de ésta. Árbol proveedor de agua, leña, y material para la construcción, sus frutos producen diversas clases de alimento: cocos, dátiles, chantaduros o pejibayes, palmitos, etc. Su importancia es vital si se tiene en cuenta que es el árbol del desierto y los oasis están poblados de ellos. Es parte del paisaje bíblico y allí aparece a menudo su simbólica, aunque es universal: incluso en la iconografía y textos precolombinos". F.G.F. Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos

*Para otras muestras de arte de esta época ver el la reseña que realizamos tras visitar la exposición: "Arabía antes del Islam".


*



martes, 21 de julio de 2015

San Juan Bautista, el mensajero de Dios

          San Juan Bautista niño. Joshua Reynols 1723-1792. 
          Inspirándose en el cuadro de Leonardo
Según testigos oculares y testimonios recogidos por servidores de la palabra, en tiempos de Herodes, rey de Judea, Gabriel, el Ángel del Señor, se apareció al anciano sacerdote Zacarías, que al verle se asustó. 

"El ángel le dijo: 'No temas Zacarías, porque tu petición ha sido escuchada; Isabel tu mujer, te dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Juan, será para ti gozo y alegría, y muchos se gozarán en su nacimiento porque será grande ante el Señor'". (Lucas 1, 20)


"El niño crecía y su espíritu se fortalecía y vivió en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel". (Lucas 1, 80).

"Apareció Juan bautizando en el desierto, proclamando un bautizo de conversión para perdón de los pecados. Acudía a él gente de toda la región de Judea y todos los de Jerusalén, y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.
Juan llevaba un vestido de piel de camello; y se alimentaba de langostas y miel silvestre. Y proclamaba: 'Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo; y no soy digno de desatarle, inclinándome, la correa de sus sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo'". (Marcos 1, 27).

"Entonces aparece Jesús, que viene de Galilea al Jordán donde Juan, para ser bautizado, por él. Pero Juan trataba de impedírselo diciendo: 'Yo soy el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mi?' Jesús, le respondió: 'déjame ahora, pues conviene que así cumplamos toda justicia'. Entonces le dejó.
Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz que salía de los cielos decía: 'Este es mi Hijo amado, en quien me complazco'". (Mateo 3, 13-17).

"Al día siguiente ve a Jesús venir hacia él y dice: 'He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es por quien yo dije: Detrás de mí viene un hombre, que se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo'".  (Juan 1, 29-31). 

"Y yo no le conocía, pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: 'Aquél sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo'. Y yo le he visto y doy testimonio de que éste es el Elegido de Dios". (Juan 1, 33-34). 

*Fuente de las citas, Biblia de Jerusalén.




viernes, 17 de julio de 2015

Jarrón Pegasus


Se trata de una obra maestra del arte de la alfarería, realizado como una joya por el taller de Josiah Wedgwood, Etruria, 1730-1795.

La vasija es de jaspe azul pálido, y la decoración, de jaspe blanco.  El jaspe es un tipo de gres sin esmaltar que puede ser pulido y convertirse en piedra preciosa. Es como un tipo de arcilla para la fabricación de piezas refinadas.

Wedgwood realizó una serie con el mismo diseño y diferentes materiales siendo éste el que se encuentra en el Museo Británico desde 1786. 

Según  el catálogo del Museo, la escena principal se basa en un grabado de un jarrón griego del siglo IV antes de Cristo, mientras que la Medusa que encabeza la base de las asas se han tomado de un grabado de una sandalia antigua.


Sobre la decoración del reverso, el catalogador no dice nada, aunque para algunos podría estar diciendo muchas cosas.

De Pegaso, la figura que da nombre y relieve a esta pieza, leemos en el Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos, de Federico González Frías:

"Símbolo vehicular por excelencia, el caballo mítico griego Pegaso munido de alas es por definición el transporte entre tierra y cielo. También en algunas tradiciones existen caballos que hablan, refiriéndose a su instinto que los guiaba en la noche, o en la desorientación de su jinete. Sin ellos no hubieran podido ser las gestas de Alejandro Magno y la de tantos héroes que han configurado la historia de diversos países, por lo que su importancia en el devenir histórico ha sido fundamental. Animal psicopompo es el vehículo del viaje de ultratumba".

Fue Perseo quien mató a la Medusa cortándole  la cabeza de la cual nace Pegaso, el caballo alado, imagen del vehículo que nos transporta al paraíso de los poetas.


Dice Hesíodo en su Teogonía (280):


Y cuando Perseo le cercenó la cabeza, de dentro brotó el enorme Crisaor y el caballo Pégaso. 

(Citado por F.G.F. en su Diccionario).

sábado, 4 de julio de 2015

Pintura Maya actual


Andrés Curruchiche. Danza tradicional. Museo Ixchel
Hace ahora siete años publicábamos nuestro primer post sobre pintura popular indígena. Lo hacíamos desde Guatemala, con un cuadro de Andrés Curruchiche (1891-1969) que habíamos visto en el museo Ixchel y que Federico González, con el que íbamos, nos señaló especialmente para nuestro blog y para nuestra Pinácoteca Simbólica.

Entonces supe que  Andrés Curruchiche fue el primer pintor de origen Maya Kaqchikel que utilizó en sus obras la técnica del óleo, por lo que es considerado "transmisor de un oficio que se volvió tradición", "pionero de los pintores de Comalapa" y "exponente de la corriente primitivista de la pintura chimalteca".

Su nieta María Elena, también pintora, cuenta que el interés en el arte pictórico de su abuelo "nació de su contacto con la naturaleza, al dibujar animales en las paredes, latas, tablas de madera y plumas. Finalmente conoció la técnica del óleo y empezó a pintar escenas de la vida familiar de su pueblo, con lo que ganó fama en el país".

Después de él su hijo, Vicente Curruchiche, continuó creando ese tipo de pintura naif y costumbrista y ahora son dos de sus nietas las que siguen la tradición de retratar el paisaje y el paisanaje de los indígenas guatemaltecos.  Una bella expresión de lo que es Hispanoamérica, dos mundos, dos tradiciones aparentemente excluyentes que sin embargo con tanta gracia se han influido mutuamente en el arte . 

Estas dos mujeres pintoras, María Elena y su prima Rosa Elena Curruchiche, de San Juan Comapala (Chimaltenango), han continuado esta escuela de pintura denominada "primitivista". Todo un documento artístico que muestra escenas cotidianas de este pueblo, costumbres, celebraciones de cofradías, procesiones de semana santa, indumentaria, ritos, y todo aquello que cohexionó un pueblo hispanoamericano.

Aquí muestro una pequeña selección de las creaciones de esta saga familiar de artistas plásticos, aunque son muchos más los pintores que en la actualidad exponen y venden sus obras en una sala de arte de Comapala que lleva el nombre de Curruchiche, al que consideran fundador de esa escuela de pintura. M.A.D.



Andrés Curruchiche. El Son. Museo Ixchel


Andrés Curruchiche. Procesión del 1 de Enero. Museo Ixchel


Andrés Curruchiche. Ofrenda a Maximón.



Rosa Elena Curruchiche. Procesión del día del Espíritu Santo
Ellas con sus huipiles y ellos con su pantalón tradicional y chaqueta y sombrero europeos.



Rosa Elena Curruchiche. Pelea de gallos.  Otro documento costumbrista. Destacar los peinados y tocados perfectos, y los pendientes de las damas. Suelen ser las mujeres las que conservan su indumentaria tradicional, incluso hasta la actualidad, y las que dan mayor colorido de su paisaje identitario.


Rosa Elena Curruchiche. Mujeres lavando en el río.




Rosa Elena Curruchiche. Celebrando el día de la Candelaria. Una alfombra de flores separa a los jóvenes asistentes. 



Rosa Elena Curruchiche. Curiosa forma de pesar el trigo.



María Elena Curruchiche. Bailarines danzando al son de una marimba, una música un tanto triste y melancólica que mantiene un ritmo en el que parece que nada sucede.  


María Elena Curruchiche. Procesión en san Juan Comapala




María Elena Curruchiche. Navidad





María Elena Curruchiche. Procesión de la Virgen






María Elena Curruchiche. Cometas en San Juan Comalapa



La Música de marimba que acompaña este video está interpretada por el grupo "Bellas Artes" y las "Hermanitas Vargas", pieza antigua tradicional de Guatemala.

 

*

martes, 23 de junio de 2015

Celebrando San Juan

Leonardo da Vinci. San Juan Bautista.
*
Uno de los últimos lienzos pintado por Leonardo. Está en el Louvre, junto a la Gioconda, obra ésta última comprada al propio Leonardo por el rey humanista, de la corriente hermética, Francisco I, quien acogió durante sus últimos años al pintor cediéndole una mansión en el valle del Loira, donde por cierto el artista está enterrado.

*

domingo, 21 de junio de 2015

Feliz Solsticio

Imagen de Nicola Antonio degli Agli, en torno a 1420

 Solum  Omnium Lumen 


Cesare della Riviera en su libro Le Monde Magique des Héros (1605) señala que cabalisticamente interpretado sol quiere decir 
Solum  Omnium Lumen
porque cuando está en el cielo sólo él alumbra.



jueves, 18 de junio de 2015

Canto Hopi



Ha salido el sol,
Voy a contemplar el alba,
¡Eh! ¡vosotras, chicas!
¡Id a contemplar el alba!
¡El amanecer-blanco!
¡El amanecer-amarillo!
Hay claridad
(…)
¡Allí!
¡Allí!
El hermoso amanecer-blanco a punto.
El hermoso amanecer-amarillo a punto.
¡Allí!
¡Allí!"


*     *
*

*Los Hopi son un pueblo indígena de Norteamérica. Arizona


miércoles, 17 de junio de 2015

Huicholes, los guardianes del Peyote


Los Huicholes son un pueblo indígena que habita en los Estados de Jalisco, Nayarit, Durango, San Luis Potosí y Zacatecas, México, y cuyo arte ha sido calificado de psicodélico, por ser sus pinturas de un color radiante que imprimen sobre tablas de estambre que llaman nierikas, palabra que indica que se trata de un cuadro "para ver" más allá de sus formas.
Estas pinturas, que en la actualidad se siguen realizando, están basadas en diseños tradicionales, formas simbólicas de su cosmogonía, por lo que constituyen un medio ritual ya que a través de ellas entran en contacto con las estructuras invisibles del Universo. Son pinturas soñadas, es decir que están inspiradas en las visiones que tienen los chamanes durante las ceremonias con el peyote.
Para la realización de estos nierikas primero preparan esa tabla de estambre, luego, sobre esa base, extienden una capa de cera trazando en ella las líneas del diseño. Seguidamente completan el nierika utilizando toda clase de cosas que se encuentran de forma natural en su territorio: semillas, conchas, corales, arcilla… En la actualidad también utilizan cuentas y otros abalorios modernos, pero sus diseños siguen siendo los mismos.
Para la cosmovisión de los huicholes, el hombre, el venado y el peyote son la misma cosa y se relacionan con el número cinco. De hecho fue un venado quien llevó a este pueblo a identificar la primera planta de peyote, que los cazadores confundieron con un venadito recostado.
Huichol significa adivino y, efectivamente, los huicholes son un pueblo de adivinos que se comunican con sus dioses y con sus orígenes legendarios a través del peyote, es decir el peyótl, la planta sagrada de este pueblo americano.

Es durante una ceremonia ritual cuando los chamanes, tras ingerir la sustancia de este cactus, penetran en su propia experiencia, en su visión, adquiriendo las facultades necesarias para percibir la realidad desde una perspectiva más auténtica, cuyos detalles son la claridad con la cual se observa la exuberante brillantez con que la luz del Sol lo imprime todo, lo es todo. 

Pero también, entre esas imágenes luminosas y brillantes que cualquiera que tome peyote puede llegar a contemplar, los sabios descubren otra trama, y se les revelan otros misterios, como la rueda de la vida la cual ven claramente reflejada en el venerado venadito, identificado con el peyótl y con el hombre, unidos en un giro constante en el que también gira toda la manifestación imbricada en una inmensa red de analogías 

De este modo describía un chamán su experiencia a la antropóloga Bárbara Myerhoff:

“Cuando estamos embriagados del peyolt, vemos el pequeño venado, un momento es hombre, un momento mujer, un instante después será peyolt. Al momento siguiente será maíz, hombre un instante, mujer por otro instante…Luego peyolt, luego lluvia y nube, venado otra vez…”
  
Así cuentan cómo descubrieron al venado y el misterio que tras él subyace. Dicen que fue persiguiendo un venado herido por una de las flechas lanzadas por cuatro jóvenes que buscaban alimento para su pueblo. Estos creyeron ver al animal agazapado entre unos matorrales, pero al llegar a él se dieron cuenta de que era una planta desconocida e interpretaron que había sido el venado mismo quien les había llevado hasta ella. Por eso cuando van en busca de la planta, dicen que van a "cazar peyólt". 

Esta que sigue es la narración que de este mito hacen los huicholes:

Hace mucho tiempo, en la sierra huichola, se reunieron los ancianos para platicar de la situación en la que se encontraban. Su gente estaba enferma, no había alimentos, ni agua, las lluvias no llegaban y las tierras estaban secas. Entonces enviaron a cuatro jóvenes con la misión de encontrar alimento para todos. Cada uno representaba un elemento, el fuego, el agua, el aire y la tierra. Provistos de arco y flechas estos partieron. Caminaron días enteros hasta que por fin un venado apareció a la vista de los jóvenes. Comenzaron a perseguirlo hasta llegar al desierto de Wirikuta, en San Luis Potosí.  De pronto uno de los muchachos lanzó una flecha que fue a caer en la tierra, sobre una planta de peyólt que bajo la luz del sol aparecía con la forma del propio venado. Los jóvenes decidieron cortar las plantas que formaban la figura del venado y llevarlas a su pueblo.

Después de días de camino llegaron a la sierra huichola donde los esperaba su gente. Se presentaron de inmediato con los abuelos y contaron su experiencia. Comenzaron a repartir el peyólt a todas las personas que después de un rato los curó, alimentó y les quitó la sed. Desde ese momento los huicholes veneran el peyólt que al mismo tiempo es venado y maíz,  Así cada año, hasta nuestros tiempos, siguen recorriendo o peregrinando, por esa ruta persiguiendo al venado para encontrar el cactus sagrado, manteniendo viva esta ruta de la sierra huichola hasta Wirikuta, para desde ese lugar pedirle al Dios de la lluvia sustento y salud para su pueblo.

Vamos danzando al ombligo de la Luna,
tierra sagrada de mi corazón
Lugar de danzas, de flores y de cantos,
lugar de águilas que vuelan hacia el sol

Voy con mi fuego, mis armas y mis flechas,
voy cantándole al gran venado azul
A Kayaumara el hermano mayor, a Tatewary de mi corazón

Son cuatro flechas con punta de obsidiana,
que me recuerdan al pueblo chichimeca
Indios guerreros, flecheros, peyóltros,
que caminaron al valle del Anahuac. 


(Fuente del poema: Revista Mexicanismo. Noviembre 2014).

Estos que se ven a continuación son algunas de esos nierikas, o sea las pinturas tradicionales soñadas por los chamanes en las ceremonias rituales con el cactus sagrado.


Peyote, maíz, venado.



 Día y noche

Flor del peyote




Peyote en flor

Flor de peyote en el centro



Venado azul

Peyote y Venado