martes, 29 de abril de 2008

Elias Artista, el Alquimista

Elias Artista.William Blake
La naturaleza no da nada perfecto, es el hombre quien tiene que consumarlo. Esta consumación se llama alquimia o arte de perfeccionar la naturaleza imperfecta. Sin embargo esta naturaleza es tan sutil y rigurosa en su modo de operar que no quiere ser manipulada si no es con las artes más excelsas.

William Blake crea para expresar esta idea el personaje de “Los”, que es el Archeus, el alquimista interior o maestro de todas las artes, el que transforma en materia los arquetipos espirituales.

En ese nombre de Los se ha visto el anagrama de Sol y de Sal, pues Los es asimilado el profético “Elias Artista”, que según Paracelso se aparecerá al despuntar la edad de oro para revelar los últimos secretos de la alquimia.

Johann Gauber estaba convencido de que, permutando las letras de Elias Artista, se desvelaba la verdadera identidad, que no era otra que la prodigiosa "salia artis", la sal del arte.
El Archeus es también denominado Vulcano interior, y desde el punto de vista de los hermetistas, es la sal ignea secreta.


De la sal y sus virtudes hablan todos los alquimistas, y por supuesto también nuestro Paracelso, quien tenía de la naturaleza un conocimiento tan amplio y cabal que asombraba a todos, incluso a sus detractores, que no podían soportar que tuviera un conocimiento tan amplio sobre cosas tan sencillas. Y además que éstas obtuvieran resultados tan sorprendentes en las curaciones de todo tipo de dolencias.

"La sal está en el fuego y de ella nacen los colores del arco iris... “así como veis crepitar el fuego en los diferentes colores cuando se echa sal... así descompone el arco iris sus colores... recibidos de la fuerza del espíritu de la sal, que está en el elemento fuego."

“La sal es esencial en la alimentación del hombre y sus virtudes son muy grandes, conserva todas las cosas, vivas y muertas. Pero además es buena para curar las heridas y llagas... La sal demuestra también toda su eficacia en las enfermedades de la piel como la psoriasis, la sarna, pruritos y otras; las deseca y crea una piel limpia e intacta."

"El hombre se compone de sal, azufre y mercurio, la sal es el cuerpo y el mercurio el espíritu, pero el mediador entre espíritu y cuerpo es el alma y también el azufre." (Paracelso. De natura rerum).

Jacob Boehme da al simbolismo del fuego secreto el nombre de "schrack", que define el rayo, la chispa inicial y que
"tiene origen en el salitre celeste. Este salitre secreto es por dentro la semilla de toda divinidad y por fuera la raíz de toda energía material."

Por eso dicen los alquimistas, y el propio Paracelso, que:

"la vida es un proceso de combustión. Si digo que no puedo arder es como si digo que no puedo vivir."

Paracelso afirma que la salamandra vive en el fuego, pero no en el sombrío fuego
material, sino en el fuego esencial, espiritual de la naturaleza. (La salamandra de la imagen es un emblema del rey Francisco I de Francia que, a juzgar por el empleo de este símbolo, debió ser un personaje interesante).
Núria
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viernes, 25 de abril de 2008

Vers la Tradition

Queremos dar nuestro más sentido pésame a la revista francesa Vers la Tradition, ya que con gran pesar hemos recibido la noticia del paso al Oriente Eterno de los Señores Roland Goffin y John Deyme de Villedieu. Dos intelectuales cuya entrega a la difusión de la Tradición Unánime bajo sus diferentes formas, y siempre bajo la inspiración espiritual y metafísica de la obra de René Guénon, han sido la inspiración para muchos.
Decir también que sus trabajos nos llegaron no sólo a través de la revista francesa, sino por medio de la revista Symbolos y la revista de estudios masónicos El Taller.
En nombre mío y de todos los amigos de este blog, nuestro afecto a sus familias y a los amigos y lectores de Vers la Tradición por esta pérdida irreparable.
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martes, 15 de abril de 2008

Paracelso nuevamente perseguido


Paracelso médico, alquimista y filósofo

Ayer recibí un e-mail de mi amiga Ana, donde ésta me ponía al corriente de una tropelía llevada a cabo por las huestes ignorantes que mangonean la política y las leyes de este país, y que son análogas a tantas otras, con colores y tendencias incluso opuestas, aunque unidas por el pensamiento débil que es el que impera en las sociedades actuales.

La llamé y pude comprobar lo indignada que estaba. Después de un rato de conversación le propuse publicar una nota en este blog, pues le dije que aunque es una trinchera pequeña no por eso va a dejar de denunciar y ponerse al servicio de las causas justas, y le recordé que son gotas de agua las que forman el Océano.

Apenas unos minutos después y ya tenía en mi buzón su nota, con unas palabras anteriores que transcribo tal cual:

Querida Núria:
Te agradezco la iniciativa, pues creo que cierto activismo es necesario para parar los pies a estos energúmenos.
Te mando un besazo y espero tus comentarios.

Ana.

A continuación mi amiga escribe:

Quiero poner en evidencia desde esta página dirigida a un público que intenta ir más allá de lo que nos hacen engullir los engañosos medios de comunicación, otra prueba de la falsedad que nos venden unos políticos absolutamente indignos, propios de un momento realmente oscuro de la historia, pero no por ello menos disculpables.
Resulta que existe un proyecto de ley, entretejido por oscuros intereses económicos que provienen de la industria farmacéutica, que pretende cargarse de un plumazo los laboratorios homeopáticos en España, argumentando medidas que ellos mismos han urdido con tal de desfavorecer y desprestigiar de una forma indirecta la medicina homeopática, en la que ya demasiadas personas creen por sus probados benéficos resultados.

Paracelso, sabio y médico del siglo XVI, íntimamente relacionado con la homeopatía pues se dice que fue su precursor, quien tuvo que enfrentarse a la medicina "oficial" de su tiempo por idénticos motivos. Borges, en La Rosa de Paracelso, se hace eco de unas palabras de éste sabio, donde asegura que sus detractores eran tan numerosos como estúpidos.

Nada nuevo sobre la faz de la Tierra…

Quisiera desde aquí pedir vuestra firma para apoyar una iniciativa que ha surgido para parar una ley que desprende un hedor ya demasiado conocido. Obviamente se necesitan muchas firmas, con lo cual sería buenísimo que hicierais circular la siguiente web donde podréis informaros más ampliamente y firmar: www. homeopatia-si.es "



viernes, 11 de abril de 2008

La Masonería. Símbolos y Ritos

En el Ateneo Barcelonés, institución cultural catalana con más de 150 años de historia en la ciudad condal, tendrá lugar el próximo lunes día 14 de Abril del 2008, la presentación del libro: La Masonería. Símbolos y Ritos, de Francisco Ariza. Editorial: Libros del Innombrable. ISBN 10 84 95399 81 4

La información que ofrece el propio Ateneo es la que sigue:

"El director de la revista telemática de Estudios Masónicos 'El Taller', nos ofrece un interesante volumen donde nos acercará a todo aquello que la Masonería, con su conjunto de símbolos y ritos, revela.
Una obra de Francisco Ariza, que será presentada por Marc García, codirector del Centro de Estudios de Simbología de Barcelona

La Masonería: Símbolos y Ritos es un compendio de trabajos que Francisco Ariza ha publicado en la revista Symbolos a lo largo de más de una década, junto a otros textos inéditos de la pluma del autor, unidos unos y otros con maestría para conformar una extraordinaria síntesis".

En la contraportada del libro leemos lo siguiente:


"La Masonería, organización iniciática integrada dentro de la gran corriente del Hermetismo, remonta sus orígenes históricos a la época de los constructores medievales, conocidos como los free-masons o franc-masones (los «albañiles libres»), si bien éstos eran depositarios de una herencia mucho más antigua, como atestiguan las propias leyendas masónicas con genealogías que se remontan a la construcción del Templo de Salomón, e incluso mucho más allá, a los tiempos antediluvianos y primordiales. Esa herencia es la que ha recibido la Masonería actual a través de los símbolos de la construcción (como los números, las formas geométricas y las herramientas), a saber: que ante todo se trata de los vehículos de la edificación interior, del templo espiritual, que está en la esencia misma de lo que ha sido y es la Masonería, la cual nos enseña a conocer el sentido iniciático de su Arte (idéntico a la "Gran Obra" de la Alquimia), pues sólo a través de ese conocimiento podemos realizar, u operar en nosotros mismos, los principios derivados de él."

Nota de prensa: Núria

Abril, 14 . Amplío esta crónica con una foto tomada durante la presentación del libro, en el Ateneo Barcelones. En la imagen se ve al autor, Francisco Ariza, (derecha) y Marc García, codirector del Centro de Estudios Simbólicos de Barcelona. No se aprecia bien, pero en la pared se proyectaron todas las imágens del libro que el autor iba comentando.




Abril, 28. Unos días después me veo, de nuevo, en la necesidad de completar esta noticia, primero porque el libro se ha presentado en Zaragoza, en la sala de cultura del Corte Inglés, y luego por haber tenido la noticia de un nuevo libro de Francisco Ariza sobre el mismo tema. Su título: La Tradición Masónica: Historia, Simbolismo, Documentos Fundadores. Para mayor detalle consultar la reseña de la Libreria 2 de Enero



Portada del nuevo libro de Francisco Ariza, titulado: La Tradición Masónica. Historia, Simbolismo, Documentos Fundadores. Ed. Obelisco.


De dicha reseña resaltamos estas palabras: "En este libro, extraordinariamente documentado y profusamente ilustrado, Francisco Ariza aborda no sólo la historia y los símbolos de la masonería, sino también los documentos fundadores, los catecismos y los manuales de instrucción." Ed. Obelisco, Barcelona.
Debo seguir ampliando esta noticia, pues también la ciudad de Zaragoza acogió la presentación de uno de estos volúmenes de Francisco Ariza, cuya reseña puede leerse en la Revista El Arka.


viernes, 4 de abril de 2008

Príncipes Etruscos. Entre Oriente y Occidente

Maqueta del templo etrusco
Bajo este título se está presentando actualmente en Barcelona (hasta el 4 de Mayo) una exposición sobre el antiguo pueblo de Etruria, una civilización anterior a la romana que habitó sobre todo la región de la Toscana y la Umbría (siglo IX a.C.). De esta estirpe de hombres casi no se sabe nada. Unos cuentan que eran autóctonos de esas tierras, otros en cambio creen que llegaron de Oriente. Dionisio de Halicarnaso, por ejemplo, asegura que esta civilización no se pareció a ninguna otra, ni en la lengua, ni en la forma de vivir.




Hesíodo y Herodoto también se refieren a los tyrrhenoi (del mar Tirreno, que baña la costa de la Toscana), como denominaban los griegos a este pueblo misterioso que fue asimismo una potencia marítima, una talasocracia, y se jactaba de ser hijo de reyes y patriarcas legendarios, y descendiente directo de Ulises y Circe, la maga conocedora de los secretos de las plantas. Efectivamente, tal como lo relata Esquilo, los etruscos elaboraban medicinas y practicaban lo que se denominó la “etrusca disciplina”, es decir, la aruspicina o ciencia de la adivinación. Un arte que era prerrogativa de la casta sacerdotal.

Precisamente, una pieza que me llamó poderosamente la atención es el "Hígado de Piacenza", que reproduce un hígado ovino en bronce, hallado cerca de Piacenza (Roma), el cual se encuentra totalmente grabado, dividido en pequeños sectores; 16 en el borde, que representan la bóveda celeste y se corresponden con los 16 dioses de la cosmogonía etrusca. Estos están orientados según los puntos cardinales, y 24 divisiones en el interior.
Parece ser que las ovejas desarrollan una enfermedad que deja huellas en el hígado, y a través de las correspondencias entre todas esas señales y los acontecimientos externos, se desarrolló una ciencia que se codificó según la matemática y la proporción. Hablamos de la aruspicina, de haruspex (“adivinador por el hígado”), ciencia que seguramente habían heredado en parte de Mesopotamia. Aunque se dice que estos sabios también leían las señales del destino a través del trueno.

Este Hígado de bronce, de Piacenza (foto de la izquierda), hasta finales del siglo II a C. y principios del I a.C., fue utilizado como modelo para enseñar dicho arte de la aruspicina sobre las vísceras de los animales sacrificados. Joseph Rykwert, en su libro La Idea de Ciudad, nos dice al respecto lo siguiente:

“Se consideraba el hígado como la sede de la vida, y de ahí se seguía que en todo animal consagrado a los dioses, cuyos movimientos más leves se observaban ansiosamente, el hígado, como punto focal de todo su ser, se convertía en una especie de espejo del universo en el momento del sacrificio”.

Estamos, como se ve, ante un pantáculo o "pequeño todo", en definitiva
un modelo del cosmos.

Estos sacerdotes y augures etruscos tenían como símbolo de su saber y autoridad un instrumento llamado lituo, con el que median y delimitaban o señalaban el espacio. El lituo de la exposición (foto de arriba), una pieza también de bronce, es en realidad un báculo y tradicionalmente ha estado asociado a Zeus, dios del trueno, el cual se corresponde igualmente con el bastón que usan los obispos cristianos en las ceremonias solemnes. En uno de los paneles de la exposición podemos leer:

Los arúspices gozaban de un poder notable, ya que sus vaticinios, respetados por todos, condicionaban los acontecimientos más relevantes”.

El romano Vitrubio, por otro lado, se refiere a los etruscos como sus antepasados, y cuenta que este pueblo, y según su cosmogonía,

“cuando erigían una ciudad o un establecimiento militar, sacrificaban algunos animales que pastaban sobre el terreno y examinaban su hígados; cuando los de las primeras victimas aparecían negros o deformes, sacrificaban otro para averiguar si tales peculiaridades eran debidas a la enfermedad o al alimento. Nunca empezaban a levantar los muros en un determinado lugar, sin antes haber practicado reiteradamente aquellos exámenes. Debían conocer previamente el vaticinio de los dioses".


Esta exposición, muy bien documentada pues incluye grandes mapas que ubican perfectamente al visitante en el tiempo y el espacio al que pertenece todo lo expuesto, nos permite ver las estrechas relaciones que existen entre los distintos pueblos mediterráneos, ya que si bien los etruscos fueron absorbidos por Roma, ellos antes recibieron el legado de la civilización fenicia y griega.


La muestra está compuesta de piezas cedidas por distintos museos arqueológicos y todas ellas fueron halladas en tumbas principescas de las ciudades más importantes de Etruria; se trata de grandes cantidades de objetos preciosos destinados al ornamento personal de hombres y mujeres.

Por las figuras, siempre recostadas sobre las tapas de los sarcófagos, y las pinturas que decoraban la sala funeraria junto a los objetos personales, puede verse que las mujeres llevaban túnicas bordadas, sujetas con broches de oro, plata y ámbar. Brazaletes, collares, pendientes con refinadas decoraciones que recuerdan las que describe Homero en la Odisea.
La pintura es muy delicada y colorista y marcadamente alegre, lo cual es muy sintomático teniendo en cuenta que estaban decorando las cámaras fúnebres. Lejos de lo que suele pensarse era un pueblo que amaba intensamente la vida, y esto lo mostraban hasta en sus ritos funerarios. De esas pinturas se ha dicho que es la primera página de la pintura italiana.





La misma delicadeza y frescura que desprenden sus pinturas se ve en la orfebrería y joyería donde se destaca el gusto por la filigrana y las formas libianas, tendentes siempre a lo aéreo y sutil. Las piezas expuestas son de tal belleza y finura en la factura, que me dejaron atónita. Siento no poder poner ninguna muestra de ellas por falta de definición en la foto. Animo a que todo el que pueda vaya a visitarla. Núria, de Desde mi Ventana.

Video de la exposición AQUI

Otras reseñas de la exposición AQUI y también AQUI

Reseña Histórica sobre los etruscos: AQUI