martes, 9 de agosto de 2016

El Amor en las Ordenes de Caballería

Como vemos esta carta se corresponde con la figura del Enamorado en los distintos Tarocchi, aunque aquí  la lámina muestra a una Dama entre un Rey y un Caballero que es a quien Eros dispara su flecha.

Para los que vivieron dentro de la utopía del Renacimiento inmersos en la simbólica de las Ordenes de Caballería era claro que alcanzar el grado de Caballero requería un proceso en el que, por encima de todo, se valoraba la voluntad que se ponía en lograrlo. 

De ahí que se observara que mientras para llegar a ser Rey sólo se requería estar en la línea de sucesión, alcanzar el grado de Caballero necesitaba de un fuego, un proceso alquímico,  o sea  iniciático que tiene todo que ver con la voluntad y con "el querer", o sea con "el amar".

Y esto nos lleva a recordar una opinión antigua según la cual Hermes tiene su origen en la palabra "querer", o lo que vendría a ser lo mismo, en la voluntad,  de la que Federico González Frías dice en su diccionario: 
La voluntad es una necesidad del ser humano y que gracias a la Providencia labra su destino.